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Las diez noticias de la jornada
«Pienso que nuestro gran reto es lograr entender a China»
ZIGOR ALDAMA PERIODISTA EN ASIA

«Pienso que nuestro gran reto es lograr entender a China»

Lleva nueve años intentando comprender los cambios del gigante asiático. Mañana los explica en el Aula de Cultura

MIKEL G. GURPEGUI

Jueves, 10 de abril 2008, 11:47

El mundo mira hacia China, la potencia emergente, contradictoria y misteriosa. Zigor Aldama, periodista en Shanghai, desentrañará en el Aula de Cultura DV algunas claves de «las mil Chinas».

- ¿Cómo se convierte uno en periodista especializado en Asia?

- Es un proceso bastante largo. Yo llegué por primera vez en 1999 porque mi pareja es china y me encontré con un mundo fascinante y entonces desconocido. Prácticamente no había periodistas occidentales allí.

- Ha sido testigo de una transformación impresionante.

- En esta década el cambio ha sido brutal. Hace nueve años la gente me miraba como las vacas al tren porque era un chico occidental con una chica china. Hoy en día, nada llama la atención.

- En China crecen los rascacielos casi de un día para otro.

- Sí, es muy llamativo. Desde mi casa veo los rascacielos de Shan-ghai y lo compruebo. Cada año he visitado Shenzhen, una ciudad cercana a Hong-Kong y siempre me he perdido por sus transformaciones. En Shanghai acaban de decidir derribar una autopista que tenía diez años de vida.

- Y el cambio de mentalidad es igual de llamativo.

- Han pasado en cuestión de nada del tam-tám al móvil de tercera generación. China es un país en el que la gente de cuarenta años gana menos que la de 23 porque se han adaptado peor a las innovaciones. Es una situación con muchas contradiciones, difíciles de entender para ellos y también para nosotros. Pienso que nuestro gran reto es lograr entender a China. Yo llevo nueve años intentándolo, pero sigo encontrándome con sorpresas.

- Los Juegos iban a ser la gran oportunidad para mostrar al mundo la nueva China y parecen estar convirtiéndose en una pesadilla.

- Al Gobierno chino le ha salido el tiro por la culata. Se está descubriendo que la nueva China tiene mucho de la vieja China, sobre todo en cuanto al autoritarismo político. Les están creciendo los enanos por todas partes y en este momento nadie tenemos claro cómo se desarrollarán finalmente las Olimpiadas.

- Llama la atención que un régimen tan cuadriculado no tuviese previsto que los Juegos Olímpicos iban a ser aprovechados para evidenciar sus conflictos y carencias.

- Supongo que lo tenían previsto. En fechas recientes hubo detenciones de disidentes. Pero lo del Tíbet se les ha ido de las manos. El conflicto del Tibet siempre ha estado ahí pero ahora alguien lo ha orquestado y ha salido en todos los medios.

- El sábado leímos en DV su reportaje sobre el transtibetano. ¿Cómo se viaja a 4.000 metros de altitud?

- Con mucho dolor de cabeza por el mal de altura... El transtibetano es como una isla que representa lo que pasa. En primera y segunda clase viajan los chinos. En la peor clase, en asiento duro, los tibetanos. Los chinos miran con desagrado a los tibetanos. El gobierno trata de llenar el Tibet de chinos pero siempre habrá tibetanos, y cada vez más cabreados, porque son minoría en su propio territorio. Estuve allí antes de los conflictos y en el ambiente no se notaba que se estuviese preparando algo así. China está ejerciendo un neocolonialismo con dos armas, la demográfica y la económica. Los jóvenes tibetanos se ven atraídos por las ciudades chinas y los monasterios se van quedando vacíos.

- ¿Se sostendrá en el futuro ese peculiar comunismo capitalista a la china?

- No lo sé. Los jóvenes chinos lo que quieren es entrar en el Partido Comunista porque eso les va a ayudar en mejorar su trabajo y conseguir ascensos. Los chinos son muy pragmáticos. Va a ser difícil ver un cambio político en las próximas generaciones, a menos que el crecimiento económico se vea truncado.

- Titula su conferencia en el Aula de Cultura DV 'Radiografía de las mil Chinas (por qué provoca tanto miedo)'. ¿Y por qué cree?

- En general, creo que vemos más el desarrollo de China como un fenómeno que nos afecta, como una amenaza, y equivocadamente. En el Aula de Cultura DV voy a proponer una visita a fábricas de China. Yo estuve en una en la que estaban fabricando corazoncitos de peluche con la frase Te amo en castellano. Hay que ver cómo trabajan 12, 14, 16 horas por 80 ó 100 euros al mes para que aquí la gente pueda comprar un regalito el día de San Valentín. Ese peluche vale en origen 11 céntimos de euro. Los que se enriquecen son fundamentalmente las empresas de aquí. Con la globalización nos estamos comiendo a nosotros mismos.

- ¿A qué debemos temer, pues?

- La verdadera amenaza está en que nosotros no sepamos innovar. Porque en China no sólo copian sino que están creando centros de I+D en los que inventarán nuevas cosas... y sí, más barato.

, La COnferenCia I Aula de Cultura DV. Mañana viernes a las 20,00 horas. Salón de actos Kutxa (C/ Andía). Entrada libre hasta completar aforo

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