

Secciones
Servicios
Destacamos
MARIO GARCÍA mgarcia@diariovasco.com
Lunes, 14 de abril 2008, 08:57
san sebastián. DV. Mayo de 2009 es la fecha elegida. Si todo va según los plazos previstos, dentro de trece meses se pondrá en marcha el primer Instituto de Investigación Sanitaria que se crea en Euskadi y uno de los diez primeros de España. Se denominará Biodonostia, tendrá como eje fundamental el Hospital Donostia, en cuyo recinto se ubicará el edificio de referencia, y desarrollará proyectos de investigación biomédica en sinergia con investigadores de empresas del Parque Tecnológico de Miramón y de la Universidad del País Vasco. Poseerá la acreditación de excelencia que concede el Instituto Carlos III de Madrid, dependiente del Ministerio de Sanidad, requisito que abre puertas a la financiación de los proyectos de investigación, y la consecuencia de todo este proceso será el desarrollo de tratamientos y pruebas diagnósticas de las que se beneficiarán, en primera instancia, los pacientes del centro hospitalario donostiarra.
Los inicios
En 2004 se publica un decreto (339/2004) sobre Acreditación de Institutos de Investigación Sanitaria con la finalidad de fomentar la asociación a los hospitales, de universidades y de organismos y centros públicos o privados de investigación con el fin de potenciar la investigación traslacional, es decir, la que permite que el trabajo de laboratorio tenga una aplicación práctica y resultados en la atención directa a los pacientes. Se designa al Instituto Carlos III como la entidad que acredita la excelencia de los proyectos. Ese mismo año, el Hospital Donostia presenta a la Diputación un estudio sobre su actividad investigadora, que es frenado hasta el año siguiente, en que se firma un convenio que tiene como premisas la potenciación de la actividad científica del hospital y la búsqueda de sinergias con el Parque Tecnológico de Miramón. Tras este convenio, en 2006 se inicia un periodo de reflexión en el que participan no sólo representantes del centro hospitalario, sino de las empresas del Parque Tecnológico relacionadas con el mundo biosanitario, de Sanidad, de Osakidetza y de la Diputación. Se cuenta también con la ayuda de la Fundación para la Investigación Sanitaria en Euskadi (Bioef). De esta forma, se pretende explorar la capacidad de crear un Instituto de Investigación Sanitaria dependiente del Hospital Donostia. El propio centro hospitalario elabora un plan estratégico en el que se aprecia claramente la capacidad para crear un instituto acreditado y, en colaboración con la gerencia del Parque Tecnológico de Miramón, se inicia el camino que culminará en mayo de 2009.
Un plan de investigación
Del plan de investigación se fijan siete líneas de investigación -cuyo desarrollo informativo lo ha venido ofreciendo DV en un serial quincenal- en dos vertientes: la primera, referida a enfermedades (cardiovasculares, infecciosas, digestivas y neurológicas), y la otra sobre áreas que afectan a todos los servicios aunque no se relacionan con ninguno en particular (salud pública, epidemiología y medicina regenerativa).
Tras señalar las líneas, se elaboran los proyectos científicos a cinco años vista. La capacidad de los equipos de investigación se acredita por el hecho de que cinco de estas líneas reúnen los criterios máximos de excelencia que les otorga la máxima calificación que se concede en España a la investigación biomédica (Ciber). Dos de estas distinciones las acapara epidemiología y una, respectivamente, neurología, infecciosas y digestivas. No se descarta que en un futuro se pueda poner en marcha una línea de investigación relacionada con el cáncer, en cooperación con el nuevo Instituto Oncológico, y existen especialidades que están desarrollando un trabajo de investigación que merece ser potenciado, entre ellas, oftalmología y hospitalización a domicilio.
Sinergias
La creación de un Instituto de Investigación supone la asociación de un centro hospitalario con universidades, empresas o centros e investigación. Se da la circunstancia de que en este caso confluyen en un área muy reducida un centro hospitalario de gran envergadura y un parque tecnológico, con al menos nueve empresas relacionadas con la investigación biosanitaria. Es un fenómeno que en Europa sólo ocurre en Suecia y, en menor medida, en Francia.
Pues bien, la relación con esas entidades es la siguiente en estos momentos: con Fatronik existe la posibilidad de llevar a cabo un proyecto conjunto en el campo de la neurología que aún falta por concretarse. Con Inbiomed se trabaja en proyectos de ginecología, hematología y en colaboración con la coordinación de trasplantes. A Biobide le podría interesar que el nuevo edificio le reserve un área del animalario dedicado a los peces cebra, una circunstancia que habrá que concretar en el futuro. Con Inasmet-Tecnalia existen actualmente seis proyectos compartidos en los ámbitos de oftalmología, microbiología y neurología. Con Vicom Tech se ha trabajado ya en un proyecto sobre radioterapia y próximamente se comenzarán a desarrollar proyectos en los campos de la neurología y de las enfermedades digestivas. Con el CIC Biomagune se mantienen reuniones mensuales en relación al sida con el fin de trabajar en un proyecto tan interesante desde el punto de la aplicación clínica como es la investigación en torno a los biobicidas, que utilizan técnicas de nanotecnología para frenar la extensión de la infección del VIH. Con la UPV se ha establecido un contacto que permitirá elaborar proyectos conjuntos y de momento no hay proyectos con Drobiosystens y con el Ceit.
Consecuencias
El hecho de que en un mismo plan de investigación trabajen distintos profesionales desde diferentes posiciones redundará en un acortamiento de los tiempos entre el desarrollo de la investigación y la demostración de la eficacia de los productos. En este sentido, el coordinador de investigación del Hospital Donostia, Julio Arrizabalaga, asegura que se podrán beneficiar los pacientes, en el sentido de que los resultados se aplicarán a ellos de forma preferente, y además será posible generar retornos, es decir, «que se va a poder facturar por los servicios que prestemos a raíz de los procesos de investigación».
El edificio
El Instituto de Investigación Sanitaria de Donostia dispondrá de un edificio de referencia, ubicado en el propio complejo hospitalario. Para ello se remodelará el dedicado actualmente a servicios. Se prevé que estará listo para sus nuevas funciones en mayo de 2009, coincidiendo con la acreditación del Instituto. Las obras comenzarán este próximo mes de mayo. Son 2.800 metros cuadrados aprovechables, en la disposición que se refleja en la imagen adjunta. La finalidad, según destaca Julio Arrizabalaga, es que el «desarrollo de esta zona común de investigación facilitará la comunicación entre grupos de científicos, e incluso establecerá relaciones entre profesionales de diversos ámbitos, cuyo nexo serán los proyectos que se lleven delante de forma conjunta».
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones para ti
Favoritos de los suscriptores
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.