Secciones
Servicios
Destacamos
TONIA ETXARRI
Miércoles, 18 de febrero 2009, 02:39
Hubo un tiempo en el que la idea de dar a los adversarios «donde más les duela» formó parte del acervo de los salvoconductos electorales de la izquierda abertzale. Y se llegó a utilizar, en los tiempos gloriosos de Jon Idígoras, como consigna ilustrada. Pero, en realidad, no hacía falta que nadie diese la idea. Porque todos, unos más que otros, la han practicado sin piedad. Ahora, en cuanto ha comenzado la carrera a Ajuria Enea (que es lo que, en realidad, está en juego el próximo 1 de marzo aunque se pongan todos estupendos hablando de la configuración del nuevo Parlamento Vasco) se han empezado a lanzar torpedos.
El menos eficaz, porque es ruidoso pero no lastima, lo ha lanzado Josu Erkoreka contra los socialistas. Lo que más choca de este portavoz parlamentario del PNV, tan pausado y comedido, nada frívolo y con mucho más poso y rigor que su antecesor Anasagasti, es cuando pierde los papeles, se salta el guión y, acaso buscando un titular en una campaña que no es la suya porque él no es candidato, consigue ponerse a la altura del mismísimo jubilado Xabier Arzalluz. De la misma forma que no le pegaba nada decir que esperaba «tajada» de la negociación de los presupuestos, ahora ha vuelto a sorprender al comparar la dificultad de que Patxi López llegue a ser lehendakari con la de ver a un cerdo volando. No aludió al muflón para no traer a colación al ministro cazador.
Pero si éste va a ser el estilo para ayudar al PNV a ganar las elecciones, habrá que pensar que la inseguridad puede jugar malas pasadas. Están las posibilidades tan abiertas desde que la izquierda abertzale del entorno de ETA no puede depositar su voto válido, que la cuerda comienza a tensarse. En el PNV creen que los socialistas, con apoyo del PP, podrían formar gobierno, aunque no ganen las elecciones. Y no paran de decirlo para ponerle en un aprieto a Patxi López, nada interesado, hoy por hoy, en que le asimilen a Basagoiti. Los jelkides creen que es su partido el que va a ganar pero el margen va a ser tan pequeño que la prueba de las alianzas empezará a partir del 2 de marzo. Mientras tanto, las espadas siguen en alto.
Más certero ha sido el «cañonazo» de la portavoz de Ajuria Enea, Miren Azkarate, al desvelar que el centro sobre investigación anunciado por Patxi López con toda solemnidad, ya existe desde hace dos años y se llama Energygune. Una de dos: O Patxi desconoce lo que se cuece en las instituciones o el centro en cuestión no ha merecido su atención. Sea como fuere, no queda muy airoso un candidato al que le llaman, desde el gobierno, ignorante sobre las infraestructuras de la comunidad.
Tampoco queda en un lugar muy digno el candidato de EB, Javier Madrazo al emplazar a los socialistas a que hablen claro y no traten de «ocultar un pacto con la derecha». Seguramente se referirá al temor compartido en el tripartito sobre la posibilidad de que Patxi López pudiera aceptar el apoyo del PP. Pero ¿dónde están los límites ideológicos para Madrazo? Él ha gobernado en las últimas legislaturas con el PNV. ¿Es, acaso, el PNV un partido de izquierdas?
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La juzgan por lucrarse de otra marca y vender cocinas de peor calidad
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones para ti
Favoritos de los suscriptores
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.