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BORJA OLAIZOLA
Jueves, 26 de febrero 2009, 03:26
DV. El Gobierno de Navarra ha anunciado que en breve va a sacar a concurso las obras de ejecución de los dos últimos tramos de la autovía a Jaca en territorio foral. El trazado suma un total de 16,6 kilómetros y comunica la llamada Venta de Judas, en Lumbier, con el límite de Aragón. El Ejecutivo foral espera que los trabajos estén terminados en un plazo de dos años, de forma que la parte de la autovía Pamplona-Jaca que discurre por territorio navarro entre en servicio para finales de 2011.
El sinuoso trazado de la N-240 está grabado a fuego en el disco duro de los cientos de automovilistas vascos que peregrinan al Pirineo aragonés. Las curvas de Yesa, antaño territorio de expansión de moteros que se entretenían limando el caballete con el asfalto, hacen las veces de embudo que ralentiza la circulación. Durante los fines de semana, especialmente en temporada de esquí, suele ser frecuente completar en caravana el trayecto entre Jaca y Liédena.
Doble titularidad
Muchos de esos automovilistas tienen sus ojos puestos en la autovía entre Pamplona y Jaca (A-21). Se trata de una obra que suma 106,8 kilómetros y que resulta bastante complicada tanto por la orografía del terreno como por la doble titularidad de sus promotores. La parte que le corresponde al Gobierno de Navarra, 49,2 kilómetros, avanza a buen ritmo a pesar de que la endiablada climatología de este invierno ha postergado algunos trabajos. De momento están en servicio los 21,4 kilómetros que separan Noáin de Lecáun y está previsto que en verano se abran otros dos tramos (entre Lecáun y Venta de Judas, en Lumbier) que sumarán otros diez kilómetros de doble vía.
Navarra ha anunciado además que en breve va a sacar a concurso los dos últimos tramos de la autovía en territorio foral. Las obras comunicarán Lumbier con el límite con Aragón, justo a la altura de la urbanización náutica Leyre. Son 16,6 kilómetros de doble vía que evitará el paso por los núcleos urbanos de Liédena y Yesa. La consejera navarra de Obras Públicas, Laura Alba, se mostró ayer convencida de que el tramo navarro de la autovía a Jaca estará terminado para finales de 2011.
Más complicada es la situación de la parte del trazado que le corresponde al Ministerio de Fomento. Los 57,6 kilómetros que hay entre Jaca y el límite con Navarra han sido divididos en nueve tramos. Cuatro de ellos están ya en ejecución, otro ha sido adjudicado y los restantes están con el proyecto aprobado pero pendientes aún de licitación. Fomento no ha dado plazos para la finalización de la obra pero se presume que será muy difícil que coincida con las previsiones del Gobierno de Navarra.
La consejera foral de Obras Públicas hizo de hecho un llamamiento a la Administración central para que acelere sus trabajos. «Exigimos al Estado, que ejecuta las obras en Aragón, el mismo esfuerzo que hemos hecho nosotros para tener las obras terminadas en 2011».
Cinco viaductos
La parte aragonesa de la autovía es la más complicada desde el punto de vista técnico. A título de ejemplo, un pequeño tramo de 2,9 kilómetros de longitud que salvará el Barranco de las Colladas y que está ya en ejecución costará nada menos que 20 millones de euros, ya que es necesaria la construcción de cinco viaductos.
La autovía entre Navarra y Jaca forma parte de un trazado que recorrerá el Pirineo por su vertiente sur y que tendrá tres denominaciones: A-22 (Lérida-Huesca), A-23 (Huesca-Jaca) y A-21 (Jaca-Pamplona).
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