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Con Fermín Calbetón. La cuadrilla Eskuadra Zarra celebra con el ministro Fermín Calbetón una comida en Olarreaga :: CASTRILLO-ORTUOSTE
La importancia de la Eskuadra Zarra
EIBAR

La importancia de la Eskuadra Zarra

Una cuadrilla de eibarreses atrajeron inversiones hacia la villa desde 1910 a 1920. Esta cuadrilla invitó a Eibar a Fermín Calbetón para que ayudara a crear la Escuela de Armería

ALBERTO ECHALUCE

Martes, 5 de enero 2010, 09:28

La Eskuadra Zarra fue a principios de siglo algo más que una cuadrilla. Existen referencias que en esta cuadrilla aparte de reinar el buen humor, gracias su eibartarrismo, consiguieron atraer hacia la antigua villa importantes inversiones. Entre sus integrantes estaban algunos industriales, todos ellos unidos por la necesidad de crear en Eibar una escuela de artes y oficios.

En sí, la Eskuadra Zarra agrupababa a un elenco de empresarios y vecinos entre los que estaban: Adolfo Zubia, Indalecio Ojanguren, Ignacio Vildosola, Ciriaco Aguirre, Bonifacio Echeverria, Pedro Matauco, Francisco Alberdi, Ramón Iriondo, Nemesio Astaburuaga, Facundo Iturrioz, Francisco Muñoz, Arturo Pertegas, Tomás Echaluce, Eladio Larrañaga, Ildenfonso Irusta, Vicente Villar, José A. Astigarraga, Feliciando Astaburuaga, Segundo Mayora, Bernardo Aranzabal, Julián Aranberri, José F. Anitua, Antonio Labaca, Alberdi, José L. Iriondo, Tomás Irusta, Ramón Gómez, Daniel Arrate, José Azpiri y Pedro Guisasola.

De hecho, más de una vez los eibarreses se han preguntado: ¿Quién o quiénes fueron los insignes que fundaron Armeria Eskola? Según, Pedro Celaya, en un trabajo publicado en la revista Eibar, que dirige Margari Olañeta, «fue Eibar, con su intuición, con su espíritu de honradez, con su sentido progresista, quien sintió la necesidad de la Escuela e intuyó su fundación. Fue intuición popular».

Lo cierto es que era necesidad vital. Porque eran muchos los aprendices, a principios del pasado siglo, que ingresaban en las fábricas y pasaban tres años gratuitamiente aprendiendo el oficio. Eibar necesitaba dotarse de una Escuela Profesional. La dedicación de tantos operarios a su trabajo manual vislumbraba la importancia de la técnica.

En sesión municipal del 24 de enero de 1910 se planteaba el problema de la construcción del Banco de Pruebas, en la actual calle Juan Gisasola, y ya se llamaba la atención de poner en marcha el Museo y la Escuela de Armería. Los fabricantes de armas, José Ramón Iriondo y Miguel Anitua, miembros de la Escuadra Zarra, marcharon a Madrid un 4 de febrero de 1910 para solicitar apoyos al Ministerio de Fomento para la puesta en marcha de la Fundación de Armeria Eskola. Allí, fueron recibidos por el ministro Fermín Calbetón. Otro fabricante, Pedro Goenaga, sentía la necesidad de crear la Escuela de Mecánica y Ajuste técnico-práctica y en sus viajes conoció la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona.

Visitas por Europa

Mucho más les agradó la de Berlín, especialmente el centro de la fábrica de maquinaria Loeme. Pero fue en Lieja, donde Goenaga acompañado de Acha Belaústegui, conoció la Ecole d'Ármerie, experiencia en la que se basó el centro eibarrés. La cuadrilla, la Eskuadra Zarra. que reunía a empresarios, invitó al ministro Fermín Calbetón un 23 de julio de 1911 a comer a Olarreaga para que diera su último impulso a la creación de la Escuela de Armería. En aquel banquete Fermín Calbetón dijo. «Algo importante empieza a desarrollarse en estos momentos para Eibar. El nombre de Eibar -prosiguió- es conocido en el mundo entero por la industria, porque el obrero eibarrés, a fuerza de hábito, hace cuanto hace el extranjero y lo supera en muchas cosas. Y cuanto esta Escuela de Armería sea un hecho y el aprendizaje manual se una al científico, entonces dará un gran paso en su industria».

Una vez conseguido su apoyo, el 1 de julio de 1912, en un Pleno presidido por Nemesio Astaburuaga, se pidió la implantación de una Escuela de Armería. En 1912 se nombró la primera Junta Administrativa de la Escuela ycomenzando a llegar las primeras ayudas. La Diputación anunció una subvención anual de 3.500 pesetas. El Senado donó 12.000 pesetas.

Con Fermín Calbetón

Todo ello, fue posible a aquella cuadrilla, la Eskuadra Zarra, que reunía a empresarios de la localidad, todos ellos juntos en un ambiente de sana camaradería. Su insistencia para la petición de ayudas al senador y después ministro, al donostiarra, Fermín Calbetón, hizo posible la consecución de la primera piedra para la puesta en marcha de la Escuela de Armería.

El Ayuntamiento dedicó la céntrica calle y paso de la N-634 a Fermín Calbetón y el escultor Carlos Elgezua realizó también la figura que hoy está en la Alameda de Deba. Calbetón nació en San Sebastián, el 4 de septiembre de 1853 y falleció en Madrid el 4 de febrero de 1919. Fue abogado y político, ministro de Fomento y ministro de Hacienda durante el reinado de Alfonso XIII . Licenciado en Derecho en 1877 tras estudiar en Madrid se dedicó a la docencia tras lo cual marchó a Cuba, por aquel entonces colonia española, donde hasta 1887 ocupó la cátedra de Hacienda Pública y diversos cargos políticos. Fue elegido senador por la provincia de Guipúzcoa. Posteriormente fue reelegido senador por Guipúzcoa durante la legislatura 1901-02. Fue embajador ante la Santa Sede con Pío X.

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