Secciones
Servicios
Destacamos
T. I.
Domingo, 20 de marzo 2016, 11:45
Llega Oiane a su vida. «Al principio no me cambió gran cosa, aparte de compartir tu vida con alguien, pero es verdad que cuando tuvimos a Josu me cambió la presión Lo llevaba bien antes y con más responsabilidades esa presión se agudiza. Se hizo más duro, era una especie de autopresión recordando que detrás no sólo estaba yo». ¿Su chaval irá para ciclista? «Para mí tranquilidad, prefiero que no. Es verdad que por un lado me gustaría, porque la bici es mi pasión, pero por otro la carretera es muy peligrosa y se sufre mucho como padre. Antes no me daba cuenta, pero si se cae o se hace daño te preocupas y sólo pensar que mi hijo pueda ir por ahí en bici tal y como está el panorama es preocupante. Prefiero que sea pelotari, que un pelotazo siempre será menos peligroso... Mi madre me decía que sufría como si yo fuera un torero, que sabía cómo salía de casa pero desconocía si llegaría con alguna cornada. Y tuve unas cuantas... Que Josu haga deporte y que estudie para ser feliz».
¿Ha tenido algún ídolo? «Varios, por supuesto, del mundo del ciclismo. Indurain fue una referencia irrepetible. Marino también, y aunque a mucha gente no le gustará que lo diga, Lance Armstrong fue a nivel deportivo una pasada. Aunque haya gente que diga que iba pasado, al parecer como muchos, hacer lo que hizo tuvo muchísimo mérito. Al final gana el mejor y él lo era. Como persona ha sido de los que más ha hecho por el cáncer con su fundación. ¿Barra libre? No, nunca. Desde hace unos años a esta parte, creo en un ciclismo limpio, uno de los deportes más limpios y que ha sido perseguido, maltratado. Me da mucha rabia oír a ignorantes hablar del doping en los ciclistas sin saber nada. Llegaron a decirlo de mí y me indignó... Por desgracia, hablar es gratuito. Pero volviendo a lo anterior, creo que la mentalidad ha cambiado mucho y sería de idiotas caer hoy en el doping cuando hay tanto control. Las consecuencias son muy duras y es absurdo tomar cosas. Es verdad que uno es el responsable de lo que encuentran en tu cuerpo, pero siempre digo que si yo fuera cocinero en un restaurante la podía liar gorda... Más trampa incluso me parece lo del motor en las bicis. Sabía de triquiñuelas, pero nunca creí que llegaríamos tan lejos».
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones para ti
Favoritos de los suscriptores
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.