Borrar
Las diez noticias de la jornada
Jesús Guibert, en una imagen retrospectiva cuando dirigía Marcial Ucín.
Fallece Jesús Guibert Azcue, uno de los pioneros de la industria guipuzcoana
NECROLÓGICA

Fallece Jesús Guibert Azcue, uno de los pioneros de la industria guipuzcoana

Convirtió lo que comenzó siendo un taller de arados en un potente grupo siderúrgico, Marcial Ucín, con sede en Azpeitia

PILAR ARANGUREN

Miércoles, 8 de octubre 2014, 07:55

Guipuzkoa pierde a uno de sus empresarios históricos. Jesús Guibert Azkue, que llevó las riendas del Grupo Marcial Ucín durante gran parte de su vida, falleció ayer a los 86 años después de que su salud se hubiera deteriorado en los últimos meses.

Alejado del mundo empresarial desde que el Grupo Marcial Ucín pasara en 1999 a manos de Aceralia, llevaba una vida tranquila y fuera de los focos, tal y como le gustaba a él. Un hombre que, según indican quienes le conocieron, rehuía cualquier cargo de representación que le ofrecieran más allá de los de su empresa, aunque se mostraba dispuesto a ayudar y a asesorar en todo lo que le pidieran.

Jesús Guibert Azcue entró en la empresa Marcial Ucín en 1958 tras casarse con la hija del fundador, Elena Ucín. Compartió la dirección de la fábrica con un hermano de su mujer, Pedro, quien se ocupaba más de las tareas de producción, mientras que Jesús se encargaba de la gerecia.

Hijo de un ferretero de Azpeitia, y emparentado por vía materna con los propietarios de la fábrica muebles Azcue, consiguió convertir en una boyante empresa el pequeño taller de fabricación de arados y otros aperos de labranza que su suegro había abierto medio siglo atrás.

Veinticinco años después, en 1983, Marcial Ucín era una de las fábricas con tecnología más avanzada del País Vasco, una siderurgia con nombre propio y con gran proyección. Quienes le conocieron subrayan que Jesús Guibert era un hombre «muy inteligente, emprendedor, innovador y con una gran capacidad de trabajo que le dio un gran impulso a la compañía» hasta el punto de crear el Grupo Marcial Ucín, que englobaba a las plantas de Corrugados Azpeitia, Corrugados Lasao y Corrugados Getafe, así como la planta ADA de Bayona y la de Esteban Orbegozo en Zumarraga. Las tres primeras fueron vendidas en 1999 a Aceralia por 29.000 millones de pesetas (174 millones de euros). Posteriormente pasaron a manos de Arcelor y al Grupo Gallardo.

Como muchos empresarios vascos, Jesús Guibert sufrió la acción directa del terrorismo de ETA. De hecho, en 1983 fue el triste protagonista de un capítulo que saltó a todas las planas de los periódicos. El 21 de marzo fue secuestrado cuando se dirigía a su trabajo. Eran las nueve y media de la mañana y tres desconocidos le obligaron a subirse a un coche que era propiedad de la empresa. Entonces se supo que había recibido cartas pidiéndole el pago del denominado impuesto revolucionario. Una extorsión que se remontaba a tres años antes y que le hizo tomar precauciones, aunque posteriormente se fue relajando retomando una rutina que le llevaba todos los días desde su domicilio, en la calle Zubieta de Donostia, hasta la empresa en Azpeitia al volante de un Opel Senator. Una circunstancia que fue aprovechada por sus secuestradores.

Entonces tenía 55 años. Al cabo de unos días los Comandos Autónomos Anticapitalistas reivindicaron la autoría. El industrial fue liberado el 7 de abril tras haber pagado una cifra cercana a los 200 millones de pesetas (1,2 millones de euros), según se supo posteriormente en la documentación intervenida en 2007 al máximo dirigente del aparato político de ETA, Javier López Peña, "Thierri", tras ser arrestado en Burdeos.

Detenido por orden de Garzón

Una circunstancia que hizo que en 2008 el industrial fuera detenido por orden del juez Baltasar Garzón para declarar ante la Audiencia Nacional en el marco de la investigación sobre el pago del impuesto revolucionario. Un trago que también tuvieron que pasar otros empresarios vascos. Guibert fue arrestado cuando se encontraba en el balneario de Zestoa. Fuentes cercanas al empresario guipuzcoano subrayan que tanto el secuestro como la posterior detención marcaron de por vida a Jesús Guibert, un hombre muy religioso, lo que le ayudó a "digerir" mejor estos episodios. Afiliado al PNV, recibió en todo momento el respaldo del partido jeltzale y de todo el empresariado vasco.

El industrial tiene cuatro hijos. La mayor, Maria Luisa, es presidenta de Algeposa y vicepresidenta de la Cámara de Gipuzkoa. Está casada con Patricio Echeverria, hijo del fundador de otra mítica empresa guipuzcoana. También está ligado al mundo empresarial su cuarto hijo, Rafael. El tercero, José María, es el rector de la Universidad de Deusto. A ellos se une Elizabeth, sin proyección pública conocida. Los funerales se celebrarán hoy en la parroquia de Azpeitia, a las siete de la tarde y serán de cuerpo presente.

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

diariovasco Fallece Jesús Guibert Azcue, uno de los pioneros de la industria guipuzcoana