Borrar
Las diez noticias clave de la jornada
Equipo de profesionales sanitarios que participó en la intervención a la paciente guipuzcoana.
Realizan en Gipuzkoa la primera reconstrucción microquirúrgica de mama con tejido abdominal

Realizan en Gipuzkoa la primera reconstrucción microquirúrgica de mama con tejido abdominal

Onkologikoa ha llevado a cabo la intervención, que tuvo una duración de entre 6 y 7 horas

ANE URDANGARIN

Viernes, 22 de mayo 2015, 07:01

Casi cuatro mujeres se enfrentan a diario en Euskadi a un diagnóstico que nadie quiere recibir: «Tienes cáncer de mama». No obstante, pese a ser el tumor maligno más frecuente entre las vascas, la inmensa mayoría sobrevive a la enfermedad y, además, con tratamientos cada vez menos agresivos. Sin embargo, en ocasiones es preciso extirpar la mama, cuya pérdida puede acarrear un trauma psicológico. Por ello, los esfuerzos no solo se han centrado en avanzar en la lucha contra este tumor tan prevalente, sino también en minimizar las secuelas. Y en este campo, Gipuzkoa ha dado un paso más de la mano de Onkologikoa, donde se ha realizado la primera reconstrucción microquirúrgica mamaria del territorio utilizando tejido del abdomen de la propia paciente.

  • Duración

  • Entre 6 y 7 horas, aunque conforme se hagan más se irá reduciendo.

  • Equipo

  • Cirujanos plásticos José Manuel Santos, Óscar Villafrañe y Javier Legorburu; cirujanos generales

Desde hace años ya se realizaba una intervención similar, pero afectaba al músculo del abdomen, lo que acarreaba secuelas. La nueva técnica para nuestro territorio -ya se hacía en centros de otras comunidades- permite hacer lo mismo trasplantando únicamente la piel y grasa del abdomen que tenemos en exceso, sin alterar la función muscular de la zona. «Es el Rolls Royce de la reconstrucción mamaria, ya que apenas se daña el abdomen y se emplea tejido propio, que es lo ideal, logrando un pecho lo más parecido a la mama natural», señalan José Manuel Santos, Óscar Villafañe y Javier Legorburu, el equipo de cirugía plástica de Logic-Onkologikoa.

Precisamente, la incorporación de los dos primeros el 1 de enero al centro, que ha iniciado una nueva etapa agregando nuevos especialistas y atenciones médicas y quirúrgicas, ha posibilitado que una enferma de cáncer guipuzcoana se haya beneficiado de esta técnica que viene a ampliar el arsenal terapéutico habitual. Para llevar a cabo esta técnica es preciso contar con expertos en microcirugía. «Para nosotros es una satisfacción poder decir que a partir de ahora podemos ofrecer a las pacientes que lo necesiten cualquier técnica de reconstrucción de mama, incluso la más compleja», se congratula el director médico del centro, José Antonio Alberro, que es a su vez coordinador de la unidad de mama y cirujano general.

Una mujer de 53 años

Él también estuvo en el quirófano en la intervención que se llevó a cabo el 22 de abril y que supuso el desembarco en Gipuzkoa de la técnica DIEP (Deep Inferior Epigastric Perforator), mediante la cual se reconstruyó la mama a una guipuzcoana de 53 años, derivada por Osakidetza, que había tenido problemas con distintos implantes, que le tuvieron que ser retirados. Analizado su caso, el equipo médico le planteó la opción del DIEP, que es «seguramente la técnica que da mejores resultados y es más natural, porque la mama va a engordar con la paciente si ésta engorda y va a adelgazar con la paciente si ésta adelgaza. Tiene la misma consistencia», explica Santos.

Tras una mastectomía, por la que se extirpa una o ambas mamas de manera completa o parcial para eliminar un tumor, se suele reconstruir ese pecho. Lo ideal es que todo el proceso se realice en el mismo acto quirúrgico: a la vez que el cirujano general extirpa el tumor y la mama, el cirujano plástico lo reconstruye. El DIEP sirve para realizar una reconstrucción inmediata o tardía, meses o años después de la mastectomía, como ha sido el caso. Santos explica que la técnica consiste, grosso modo, en realizar una abdominoplastia, un 'lifting' de la tripa -que habitualmente se realiza buscando resultado estéticos-, por el que se retira la piel y grasa que tenemos en exceso, sin alterar la función muscular de la zona. Ese tejido, denominado también colgajo, se retira «con una arteria, con una vena, que es lo que lo nutre. Lo llevamos a la axila y la conectamos con la arteria y la vena de la axila». Se realiza una especie de 'empalme'. Con el tejido se da volumen y forma al pecho, reconstruido a partir de la propia piel y grasa de la paciente.

Previamente ya se realizaba una técnica similar, denominada TRAM, pero requería retirar también el músculo abdominal, «lo que generaba importantes secuelas». El DIEP, sin embargo, «deja intacto el músculo y los nervios abdominales», añade Villafañe, lo que evita la pérdida funcional de dicho músculo.

Esta técnica compleja requiere de dos equipos quirúrgicos, uno de cirugía oncológica y otro de plástica, con expertos en microcirugía, «que es lo importante de esta técnica», señala Santos. Porque hay que suturar vasos pequeños, de entre 1,5, y 1,8 milímetros de diámetro.

Los tres cirujanos plásticos acudieron a Londres a «refrescar» la técnica antes de llevarla a cabo. El cirujano que los acogió hizo tres intervenciones en el mismo día. La primera que se ha hecho en Gipuzkoa duró entre 6 y 7 horas, tiempo que, aseguran, se irá acortando conforme operen a más pacientes y más habituado esté todo el equipo. La paciente estuvo ingresada cinco noches. En su caso, no hubo problemas y se recupera satisfactoriamente. A las 24-48 horas se suele comprobar si el autoinjerto funciona. En caso contrario, «se hace otra intervención para reconectar las arterias».

Esta técnica no es apta para todas las pacientes, que han de cumplir varios requisitos, como no haber tenido intervenciones quirúrgicas previas importantes en esa zona del abdomen, que no sea fumadora (porque los vasos se estrechan) o que no sean grandes obesas, «porque entre el vaso y la piel hay mucha grasa y es más difícil que llegue la sangre». Por contra, tampoco es apta para mujeres demasiado delgadas. Hay que tener tejido suficiente para reconstruir el pecho a semejanza de la otra mama, todo un arte de los cirujanos plásticos, para los que supone, quizás, «la parte más bonita».

Entre otras ventajas, Santos también destaca que esta técnica resulta a posteriori más económica que los implantes, «porque estos requieren revisiones a lo largo de la vida y en casos oncológicos muchas se recambian. No por cuestiones estéticas, sino porque debido a la mastectomía apenas hay piel, por lo que el implante no aguanta». La nueva técnica, asegura, es «definitiva, por lo que a la larga resulta mucho más económica».

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

diariovasco Realizan en Gipuzkoa la primera reconstrucción microquirúrgica de mama con tejido abdominal