

Secciones
Servicios
Destacamos
FELIX IBARGUTXI
Viernes, 16 de junio 2006, 02:00
SAN SEBASTIÁN. DV. La Real Sociedad Bascongada de Amigos del País ha reeditado, en dos gruesos tomos de un total de 1.200 páginas, una buena parte de las obras de José de Arteche, de cuyo fallecimiento se cumplieron 100 años el pasado mes de marzo. «¿Qué mejor homenaje que volver a publicar varios de sus libros, que estaban agotados desde hace mucho?», ha declarado José María Urkia, el coordinador de la obra.
Los tomos se presentarán mañana en el ayuntamiento de Azpeitia, a las 12 del mediodía, con intervenciones de, entre otros, varios responsables de la RSBAP, el diputado general Gonzalez de Txabarri y la consejera de Cultura Miren Azkarate. Los libros se podrán adquirir allí a un precio simbólico: 30 euros.
«Arteche era miembro de la RSBAP y sobre todo un hombre de paz que sufrió lo indecible a causa de la Guerra Civil -ha manifestado José María Urkia-. Por eso hemos puesto de título a los volúmenes José de Arteche, un hombre de paz. Al principio pensamos en reeditar sus obras completas, pero era una empresa muy difícil y además no todas ellas tienen la misma importancia». Las portadas de esta reedición están adornadas con dibujos de uno de los hijos del homenajeado, concretamente el mayor, Iñaki.
Entre las introducciones a las obras selectas hay una a cargo del hijo del escritor, Agustín Arteche, fraile de la orden de los Padres Blancos, que pasó muchos años trabajando en el antiguo Alto Volta, hoy Burkina Faso.
«Mi padre era un hombre fundamentalmente serio -comenta Agustín-. Tenía el sentido de lo justo y de lo recto, le faltaba el sentido del humor tan característico de los azpeitianos, socarrones y hasta burlones, cualidades que le sobraban a nuestra madre, alegre y divertida». El fraile recuerda el gran drama que supuso para su padre la Guerra Civil. «Pudo escapar, pero no quiso hacerlo sin su mujer y sin sus hijos, a los que llevó de manera azarosa a Azpeitia, el 10 de agosto de 1936. En su pueblo natal se escondió durante cierto tiempo en casa de unos amigos, pero la situación se hizo imposible y terminó entregándose. El resultado fue estar en un lado de las trincheras, pero sin el corazón. Al final de la guerra pudo expresar su satisfacción de no haber matado a nadie. En su mente estaba el deseo de reconciliación, simbolizado por los muertos de uno y otro bando, abrazados entre sí en las laderas del monte Sabigain. Al diario de la guerra lo llamó: El abrazo de los muertos».
Una de las obras escogidas para la reedición es, como es lógico, esa obra escrita a modo de diario, que tuvo que esperar muchos años, hasta 1970, para poder ver la luz, pues era todo menos complaciente con los vencedores de aquella contienda.
Los años de posguerra son descritos así por el hijo: «Fueron años difíciles. Incluso nosotros sus hijos nos dábamos cuenta de la penuria y el hambre existentes. Pero el deseo de vivir fue más fuerte que los recuerdos del pasado. Trató de recomponer su vida en torno a lo que él más amaba: la familia y los libros, reivindicando al mismo tiempo su fe cristiana y su amor a la tierra vasca».
También se han reeditado el diario de Arteche de los años 1935 y 1936, y Un vasco en la posguerra, compuesto también de reflexiones íntimas. Igualmente, han visto de nuevo la luz algunas de sus biografías de vascos ilustres,y otras obras como Canto a Marichu y La paz de mi lámpara.
Esta publicación tiene la particularidad de que ha incluído la tercera edición de la biografía de San Ignacio, la que Arteche estaba preparando cuando murió, y es la primera vez que accede al público. Asimismo, se ofrece una selección de artículos en euskera; el azpeitiarra colaboró con revistas como Argia, Zeruko Argia y Egan.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.