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CICLISMO

Galdos, estilo italiano

El corredor de Ermua ha dado pasos firmes en el mundo del ciclismo hasta llegar a un equipo ProTour.

BENITO URRABURU

Martes, 30 de enero 2007, 09:36

SAN SEBASTIÁN. DV. «Tal y como se encuentra el ciclismo, ésta es una gran oportunidad». Aitor Galdos ha recorrido un largo camino para cumplir un sueño: correr en el equipo de casa, en Euskaltel-Euskadi.

A los 27 años mira hacia atrás si ira, con la seguridad de haber acertado con los pasos que ha dado: «Con 20 años yo no me veía para pasar a profesionales. No estaba capacitado y mucha gente, tampoco lo está. Veía el ciclismo como una diversión. Estaba estudiando y me parecía una experiencia importante la de ir a Italia. Probé durante un año y me quedé allí». Se forjó fuera de su hogar , cerca de Bérgamo, y lo da todo por bien empleado.

Estudió hasta COU y luego se planteó ir a la Universidad, estudiar un módulo o intentar ser profesional. Se inclinó por lo último.

«He llegado donde quería y estoy en el equipo de casa. Antes de empezar a ganar ya me habían llamado y se lo agradecí. Después de vencer me llamaron más equipos. Esa es la injusticia del ciclismo. Si andas bien y no ganas no sirve para nada».

Estuvo cinco temporadas en el campo aficionado. Dos años en el Cafés Baqué, otros dos en el Unidelta italiano con Bruno Leali de director. Luego llegaría a un equipo Continental, el Nippo, afincado en Italia y con financiación japonesa, hasta terminar en el Panaria.

«¿Qué recuerdos tengo del Ni-ppo? Buenos. Yo siempre procuro sacar la parte positiva de las cosas. En realidad, iba a fichar por el Cofidis por medio de Igor Astarloa, pero sucedió lo de David Millar. El equipo dejó de correr, Igor se marchó al Lampre. Pensaba firmar por dos meses, pero se torció todo. Firmé dos temporadas con el Panaria» señala.

En el Nippo tuvo la suerte de tener como director a Máximo Podenzana, un histórico del ciclismo italiano, que aguantó corriendo hasta los 38 años.

«Me explicó que el ciclo de un corredor profesional dura ocho o diez años. Si tienes mucha prisa en pasar, duras menos. Si a los 20 años subes a profesionales, el ciclo se termina a los 30. Si subes a los 25, puedes terminar a los 35. Fue muy buen director. Confió en mí. La pena es que nunca ha estado en un equipo fuerte».

Triunfos importantes

El tiempo que ha pasado en Italia le ha marcado. Se le nota en el vestir, en el peinado, en la forma de afrontar los compromisos: «Yo me marché a Italia con 20 años para vivir una experiencia, no con la idea de pasar a profesionales. Eso llegó después. Aprendí mucho».

Pasó a profesionales con 23 años y con 24 ganó tres carreras. «El primer año estuve a punto de ganar a gente que venía del Tour como OGrady, Baden Cooke o Guidi. Es cuando empiezas a creer en ti mismo. Todo me está llegando en su momento. Con 27 años estoy en un momento y en un equipo para coger responsabilidades y ver donde puedo llegar».

Con Panaria llegaron los triunfos, darse a conocer a nivel internacional, victorias que en Euskadi pasaron desapercibidas, salvo en casos concretos: «Gané una etapa en la vuelta a la Región Valona y me puse de líder. Gané otra etapa en la Vuelta a Dinamarca, me puse de líder. Vencí por delante de Cancellara y OGrady. En mi primer año corrí sesenta pruebas, gané dos y logré varios segundos y terceros puestos. En profesionales no se gana por suerte». Todo el mundo le dice que ganar en el calendario ProTour no va a ser fácil para él, algo con lo que no está de acuerdo: «No creo que ganar en el ProTour sea más difícil, pero sí hay más gente capaz de poder ganar. No será fácil, pero tampoco creo que haya tantas diferencias».

Sabe lo que es correr con equipos Protour en Tirreno-Adriático y Milán-San Remo, «y tampoco las diferencias son tan grandes». En el Panaria, Roberto Reverberi, también director, hijo del mítico Bruno Reverberi le dijo algo que se le quedó grabado: «Hay dos tipos de corredores, los que pueden ganar y los que están siempre ahí, delante, y no ganan. Cuando estoy bien puedo pasar puertos que no sean largos». Como corredor le gusta Tom Boonen: «Un tío que es capaz de ganar Flandes, Roubaix, etapas en el Tour y el Mundial es que es bueno».

Su ilusión es correr el Tour, donde debutará. También estará en Flandes, Gante-Wevelgen, Roubaix y Dauphiné Liberé.

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