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A. IPARRAGUIRRE
Miércoles, 18 de agosto 2010, 10:31
La quema de doce contenedores la madrugada de ayer en Azkoitia, localidad que vive sus fiestas de los Andramaixek, y de otros dos anoche en el barrio Zaramaga de Vitoria confirman el rebrote de la kale borroka, según el departamento de Interior. Desde que el día 7 desconocidos quemaron varios contenedores en Ondarroa, se han sucedido el ataque a una oficina de Correos en Zalla, la quema de 29 contenedores en Zarautz -donde resultaron heridos dos ertzainas- y el sabotaje contra dos camiones en Andoain, aunque la empresa propietaria insiste en que no está relacionada con las obras del tren de alta velocidad. La Ertzaintza no descartaba que la kale borroka estuviera detrás aunque había cierta confusión, en especial en un momento en el que el mundo de Batasuna está inmerso en un proceso para apostar sólo por las vías políticas y la violencia llevaba tiempo fuera de las calles.
Pero lo ocurrido en Azkoitia, el quinto ataque en diez días -el sexto se produjo anoche mismo en Vitoria-, parece haber despejado las dudas y el consejero, Rodolfo Ares, ya apuntó ayer a la autoría de la kale borroka. El ataque se perpetró de madrugada en el centro del municipio. Varios desconocidos quemaron un total de doce contenedores. También la fachada del emblemático palacio Irizar, que está deshabitado, se vio ligeramente ennegrecida por el humo. No fue necesario el desalojo de viviendas, pero muchos vecinos de la zona no pudieron dormir en toda la noche por los incidentes.
El primer ataque se produjo sobre las tres de la madrugada, cuando la Policía Municipal de Azkoitia tuvo que apagar un contenedor ardiendo en la calle Bizkargi, que no sufrió daños. Algo más de una hora después, otros siete contenedores en llamas eran detectados en la plaza Balda y, a las 5.30 horas, cinco más en la calle Trino de Uria. Los bomberos sofocaron las llamas, que calcinaron los depósitos de basuras así como señales de tráfico.
Pastillas para barbacoas
Todo apunta a que al igual que ocurrió seis días antes en Zarautz, los autores de los sabotajes de ayer utilizaron unas pastillas de gran resistencia que suelen utilizarse para avivar brasas en barbacoas y para dificultar la extinción del fuego.
Ante este nuevo episodio de violencia callejera, el temor de que se repitan los actos de kale borroka en las fiestas de localidades vascas fue confirmado ayer por el consejero vasco de Interior, Rodolfo Ares, quien exigió a la izquierda abertzale que muestre «con toda claridad» su rechazo al rebrote de kale borroka en Euskadi para «demostrar que su voluntad» de apostar por las vías exclusivamente políticas «es sincera e inequívoca». Además, solicitó a la ciudadanía que «ayude a identificar a los autores» de los últimos actos de violencia callejera.
Expresó su deseo de trasladar al conjunto de la sociedad vasca que harán «todo lo que esté a nuestro alcance para detener a los autores de estos actos». En este sentido, apuntó que se reforzarán «al máximo las medidas de seguridad para que las fiestas transcurran más tranquilas, en paz y en libertad, como desea la inmensa mayoría» de la ciudadanía.
El titular de Interior recordó que el esperado pronunciamiento de la izquierda abertzale «no se ha producido», y agregó que «seguramente, se ha establecido un mecanismo para facilitar o dejar que algunos jóvenes radicales tengan presencia con actos de violencia callejera en algunas fiestas del País Vasco». Además, reconoció que no sabe «si habrá un pronunciamiento por parte de la izquierda abertzale», pero advirtió a sus miembros de que si «dicen que quieren hacer política y que quieren hacer una apuesta para que desaparezca la violencia» tienen «una magnífica oportunidad para pronunciarse con toda claridad en contra de estos actos de sabotaje y de violencia callejera». «Si no lo hacen -concluyó el consejero-, una vez más, sus palabras simplemente no serán creíbles».
También el Ayuntamiento de Azkoitia, gobernado por PNV y PSE, emitió ayer un comunicado, respaldado por estos dos partidos y el PP, en el que consideró «intolerables y totalmente fuera de lugar» estos sabotajes, que «van directamente en contra de los azkoitiarras».
En el texto se subraya que estas acciones suponen «un gasto considerable que acaban pagando los ciudadanos». Y es que el gasto de la adquisición de otros doce nuevos contenedores ascenderá a 13.000 euros. El Ayuntamiento de Azkoitia tiene diecisiete concejales: siete del PNV, cinco de ANV, dos del PSE-EE, dos de la plataforma Batera y uno del PP.
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