Borrar
El compositor Rafael Berrio. :: UNANUE
Berrio: «Este es un disco lapidario que advierte de cosas importantes»
Entrevista a rafael berrio

Berrio: «Este es un disco lapidario que advierte de cosas importantes»

El donostiarra publica su quinto disco, '1971', que llevará al directo el próximo martes en el club del Victoria Eugenia

ENRIQUE MINGO

Miércoles, 10 de noviembre 2010, 09:12

Los fans, siempre fieles a su arte vehemente, esperaban este disco con ansiedad. Cinco años en silencio se les antojaba una espera dura. Un Berrio, más profundo y lírico, vuelve a rajarse las entrañas con un disco musicalmente arriesgado.

- Desde 'Harresilanda' han pasado 5 años. Hábleme de la génesis de '1971', este nuevo disco.

- Han pasado como un suspiro. No me pongo fechas ni estoy atado a ninguna compañía. Grabo cuando me da la gana. Los temas se van juntando y escribiendo por sí solos. De pronto el cuaderno está lleno de letras. No me pongo a escribir deliberadamente. No me recuerdo tampoco nunca tocando la guitarra o buscando acordes o músicas. El proceso guarda su secreto y yo no soy consciente de ello.

- Define a '1971' como «el dictado de una cátedra», ¿por qué?

- Porque es un disco solemne y lapidario que advierte sobre ciertas cosas que importan, nada triviales. Porque nadie escribe las canciones que yo escribo.

- ¿El disco sigue el sendero de lo que compuso para la exposición multidisciplinar 'Lieder'?

- Son cosas diferentes. Para 'Lieder' compuse tres piezas conceptuales y minimalistas que requerían un sentido uniforme. En '1971' las canciones son más complejas, con sus estribillos y partes definidas.

- En '1971' contempla el pasado desde un presente que duele pero ¿cómo ve el futuro?

- Ciertamente el presente me asquea y el futuro es una cosa que nunca acaba de llegar. Para mí el pasado, y concretamente 1971, es la cifra donde refugiarse, una fecha segura donde estar. Del futuro, no sabemos. Me veo en pijama, tumbado en la cama, leyendo, por ejemplo, las obras completas de Benito Pérez Galdós, bajando de atardecida a la playa a pasear a Lento, mi perro. Algo muy sosegado.

- ¿Qué ha tenido que sacrificar para hacer sus cinco discos?

- No tengo ninguna pasión por este oficio, ni siento ese amor que otros dicen sentir. Escribir canciones me parece una tarea muy pesada y yo tiendo naturalmente a la inacción y a la desgana. Sí, creo en la virtud de la desgana. Algo de mi precioso tiempo en blanco he tenido que sacrificar desde luego.

- ¿Sufre sus canciones?

- Cuando estoy en racha, cosa que sucede una vez cada 4 años, tengo todos los textos, todas las letras en la mente y no puedo parar de pensar en ellas. Soy muy maniático y perfeccionista y no me perdono ni una. Cuento neuróticamente las sílabas. Me gusta rimar y armonizar con sentido y odio lo fácil, lo manido. No me satisface cualquier cosa de primeras, me impongo el camino más difícil. Esto es un poco obsesivo, un poco sufriente, pero no hay otra manera de hacerlo.

- Deja el formato tradicional del rock, ¿por qué?

- Mi próximo disco va a sonar rock y quisiera que fuera rock áspero y duro. De hecho ya tengo en mente a los músicos. Sólo me faltan doce canciones. Poca cosa. Esto es un movimiento pendular clásico. Un disco romántico, un disco desaforado...

- Hace poco pudimos contemplar al Berrio más rockero y guitarrero del mundo en el Bukowski resucitando el primer disco de Amor a Traición. ¿Cómo conviven estas dos facetas?

- Las dos cosas pueden convivir en uno. No le veo el menor problema. Unas veces puedes salir al escenario a ladrar y maullar y otras sales a susurrar cosas íntimas y dulces. Esto es, sin ánimo de comparar, como los heterónimos de Pessoa. Una misma persona, varias facetas opuestas.

- Una canción suya hablaba del principio de una buena racha.. ¿Ha llegado esa buena racha o ya es tarde?, ¿cómo ve el panorama de la industria musical?

-No tengo criterio sobre la situación de la industria. Nunca he estado inmerso en ella. Me da igual que las cosas vayan bien o mal. Yo vivo al margen, no me interesa. Tan sólo me ocupo de hacer canciones, sigo un camino único y solitario y nada a mi alrededor me afecta, ni para bien ni para mal. Cuando leo sobre este tema de la industria nunca puedo pasar de la segunda línea, eso sí, los derechos de autor son sagrados. Esto a favor de la SGAE, por supuesto.

- ¿Qué música escucha, que es lo que le gusta?

- Me gustó mucho la 'french connection': Aznavour, Brel, Moustaki, Barbara sobre todo. Barbara es 'La chanteuse de Minuit'. La más grande y la más triste. Existencialismo en estado puro. Luego también me gustó Cecilia, Mari Trini al comienzo, el primer Serrat... Las canciones de Juan Carlos Calderón de los años 70, el tango, los fados... De música, no escucho nunca nada más allá de la música clásica. Renacimiento y vanguardias del siglo XX, sobre todo Dowland y cosas por el estilo. Procuro no escuchar rock ni pop porque me desmoraliza, me desorienta, por esa obsesión de compararlo todo con el trabajo de uno mismo.

- ¿Y qué está leyendo?

- En este momento estoy leyendo la biografía de la reina Maria Antonieta y cosas relacionadas con la revolución francesa. Por otra parte, también estoy leyendo a Josep Pla, un autor que adoro.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

diariovasco Berrio: «Este es un disco lapidario que advierte de cosas importantes»