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JUANMA VELASCO jmvelasco@diariovasco.com
Lunes, 10 de enero 2011, 08:31
Acudimos a la consulta del especialista, nos hacemos pruebas de todo tipo y, cuando la cosa se pone más fea, nos sometemos a una operación. Pasamos días ingresados en un hospital público. Hay quien se queja de la comida. Otros de los ronquidos del compañero de habitación... Pero, ¿conocemos el coste de los cuidados a los que somos sometidos?
La respuesta es sencilla. La mayoría de usuarios, por no decir todos, desconocen los costes de los procesos e intervenciones en la Sanidad Pública. Pocos saben lo que cuesta una radiografía en el Hospital Donostia (30 euros), una consulta en el ambulatorio de Gros (110 euros) o una operación de cadera que, por cierto, es uno de los procesos hospitalarios más caros de toda la red de Osakidetza. Sale a 11.549 euros por cada una de las personas que se sometieron a esta operación el año pasado en Euskadi. Y no fueron pocas: 1.879. La factura asciende a 21,7 millones de euros.
«Los usuarios no conocen lo que cuesta cada intervención en la sanidad pública. Se han hecho encuestas al respecto y así se refleja», corrobora José Manuel Ladrón de Guevara, director médico del Hospital Donostia.
La razón de este desconocimiento se encuentra, por un lado, en el poco interés que muestran la mayoría de pacientes en conocer los servicios que reciben. Como en teoría no hay que pagar nada -todos contribuimos con los impuestos-, a nadie se le ocurre pedir la factura antes de abandonar el hospital. En segundo lugar, el desconocimiento surge también por la poca publicidad que Osakidetza realiza de los costes que tiene cada proceso sanitario. Algo que en el futuro va a seguir igual.
No a la 'factura sombra'
Al menos, el Departamento que dirige Rafael Bengoa no está por la labor de implantar la llamada 'factura sombra', un documento informativo que se entregaría al paciente para que conozca el coste de la consulta, prueba o intervención a la que ha sido sometido. Comunidades autónomas como Andalucía ya lo aplican y otras regiones del Estado se lo están pensando después de la recomendación realizada por el Ministerio de Sanidad. El objetivo de esta iniciativa es «concienciar a los ciudadanos y conseguir que hagamos un uso más racional y adecuado del sistema de salud público».
En Euskadi, en cambio, la aplicación de la 'factura sombra' no está de momento en la agenda del Departamento de Sanidad. El consejero Rafael Bengoa ya ha señalado en más de una ocasión que no está probado que esta medida genere ahorro en el gasto sanitario vasco.
No obstante, si existiera un documento de este tipo o una 'carta de precios' en la entrada de cada hospital público, el usuario conocería que la operación de vesícula a la que acaba de ser sometido con éxito asciende a 3.064 euros, según los datos de todos los hospitales de Osakidetza referentes a 2009.
En este montante se incluyen «todas las pruebas, intervenciones y jornadas de ingreso que pasa el paciente desde que entra en el hospital hasta que sale», asegura el director médico del Hospital Donostia. Además, también se incluye una ponderación de los costes por mantenimiento de equipos y de los salarios de los profesionales.
Entre los 25 procesos sanitarios más frecuentes en la red de Osakidetza, destacan las 17.246 intervenciones de cataratas (y similares) a 1.113 euros cada una o las 1.717 operaciones de prótesis de rodilla con un coste de 3.186 euros cada una. No obstante, los proceso que más dinero absorben son los tratamientos de trastornos respiratorios. Cada uno de los 6.718 trastornos respiratorios tratados en los hospitales costaron 5.117 euros, lo que supone un total de 34,3 millones de euros.
El tratamiento de psicosis es, tras la operación de cadera, el más costoso (8.309 euros), debido entre otros factores a los 18,7 días de estancia media que requiere cada uno de estos pacientes.
En materia de alumbramientos, llegar al mundo no parece nada barato a tenor de los datos de Osakidetza. Un parto sin complicaciones sale a 2.394 euros (hubo 17.246). Si ocurren complicaciones, el coste asciende a a 2.913 euros, mientras que en los casos en los que es necesario practicar una cesárea para que el bebé venga al mundo la factura sube a los 3.606 euros.
Pensión completa, 4 euros
Si ponemos el foco en el Hospital Donostia, una 'factura sombra' nos diría que una intervención con robot Da Vinci (operación de tumores de ginecología y urología) asciende a 2.304 euros o que una colonoscopia tiene un coste de 301 euros. Con sedación, 412 euros.
Cada primera consulta en el Hospital asciende a 198 euros -las siguientes tienen un coste de 99 euros-, mientras que las visitas a urgencia salen por 129 euros. La comida diaria (desayuno, comida y cena) tiene un coste de 4,08 euros.
La Sanidad pública cuesta dinero. Y mucho. Durante 2009, la media de gasto por proceso sanitario en los hospitales de la red de Osakidetza ascendió a 4.297 euros por cada uno de los 241.369 pacientes atendidos.
Si se toma como referencia solamente los hospitales de media y larga estancia, como puede ser el edificio Amara del Hospital Donostia, el coste medio por proceso o intervención sube hasta los 5.920 euros.
En estos casos, los ingresos más largos y la atención a pacientes pluripatológicos aumentan los costes. Como ejemplo, cada uno de los 1.544 procesos de rehabilitación en estos hospitales ascendió a 10.372 euros. También son más cuantiosos los costes por operación cuando mayor es el hospital.
En total, el gasto por estos procesos e intervenciones en todos los hospitales de la red de Osakidetza fue de 1.037 millones de euros, casi un tercio del presupuesto total del Departamento de Sanidad.
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