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MIGUEL VILLAMERIEL
Domingo, 20 de febrero 2011, 03:24
Ciudadanos anónimos, simpatizantes y militantes de la izquierda abertzale y de otros partidos que participaron en la marcha a favor de la legalización de Sortu expresan sus opiniones e impresiones sobre el actual panorama político en Euskadi.
«Cerca de la solución»
Patxi y Jon son dos amigos de Eibar que, pese a no pertenecer a la izquierda abertzale -uno es votante del PNV y otro de EA-, acudieron a la marcha con la intención de «apoyar los movimientos que se están dando en ese mundo» porque consideran que «estamos cerca de la solución y todos tenemos que hacer fuerza». «Es la primera manifestación de la izquierda abertzale en la que participamos, pero esta vez la situación es diferente. Han hecho una apuesta clara por el uso exclusivo de las vías políticas y pacíficas y eso nos acerca a la solución. Es un paso muy importante y hay que apoyarles para que sigan en esa dirección de rechazo a la violencia».
«Ha sido muy tranquila»
Aitor, Ander y Mikel son tres amigos de Azpeitia que se acercaron a Bilbao en coche para participar en la marcha. Aunque no llegan a los 30 años, aseguran tener mucha experiencia en manifestaciones de la izquierda abertzale. «Lo primero que nos ha sorprendido es lo tranquila que está siendo. Suponemos que será porque en esta nueva etapa las cosas tienen que ser así, pero hasta se nos hace raro tanto silencio, que no se oiga ni un grito». Aun así, consideran que el cambio que se está produciendo en la izquierda abertzale será a mejor. «Igual es que nos estamos haciendo mayores -dicen entre risas-, pero es bueno que se vaya solucionando todo, y si es de forma pacífica, mejor. Parece que esas manifestaciones en las que se acababa liando todo ya no volverán».
«La violencia no vale»
Un matrimonio de mediana edad de Bilbao, María y Josu, comentaban que, a pesar de ser votantes de HB «de toda la vida», últimamente habían depositado en las urnas las papeletas de Aralar. Según ellos, «hace años que se vio que la violencia no vale para conseguir fines políticos, no ayuda a construir el pueblo vasco». Sin embargo, consideraron que si Sortu confirma de aquí a las elecciones su desmarque de la violencia podrían devolverle su confianza. «Por el camino que llevan hasta el momento no vemos ninguna razón para que sea ilegal, así que esperamos que puedan participar en las elecciones. Y para el futuro, nos gustaría que se produjera la unión de todas las fuerzas aber-tzales para lograr la independencia de Euskadi».
«Esperamos votar»
En la marcha también había jóvenes que aún no se han estrenado en eso de votar. Julen y Ainhoa forman una pareja de 20 y 21 años que se considera simpatizante de la izquierda abertzale, pero no son votantes porque hasta ahora ni la edad ni las últimas ilegalizaciones les han permitido serlo. «Compartimos esa ideología, pero no sabemos si hubiéramos votado en las últimas elecciones porque no nos convence mucho el apoyo que se ha hecho a veces a la violencia de ETA. Sin embargo, ahora que el nuevo partido se ha desmarcado de todo eso, lo tenemos claro. Si son legalizados, votaremos por primera vez en las elecciones de mayo».
«Una apuesta en serio»
Había tan pocas banderas en la marcha de ayer en Bilbao que la figura de un hombre que enarbolaba una parecida a la de Asturias llamaba la atención. «Es la bandera de la República de Asturias. Yo soy de allí y en Asturias también sabemos lo que es tener presos políticos, por lo que he venido a apoyar a mis amigos vascos. Esta vez la apuesta de la izquierda abertzale por la paz va en serio y yo me alegro, porque aunque en otras épocas la violencia podía estar justificada, ahora no es necesaria».
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