

Secciones
Servicios
Destacamos
TERESA FLAÑO
Viernes, 15 de abril 2011, 10:52
'Ultramar' es la nueva exposición de la Sala Kubo que se convierte en un gran almacén donde se exhibe, siguiendo un guión elaborado por la comisaria Nekane Aramburu, parte del patrimonio artístico de la Kutxa que iniciaron la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián y la Caja de Ahorros de Gipuzkoa, y que tras la fusión de 1990 se ha incrementado notablemente. En concreto, en los tres últimos años la entidad ha adquirido 172 piezas.
Aramburu opina que «la evolución de Kutxa está muy vinculada a su población, caminando en una sincronía que nos remite al devenir industrial, económico y cultural del territorio histórico de Gipuzko, que en el siglo pasado sufrió una transformación única».
A la hora de plantearse la línea conductora de la muestra, la gestora cultural consideró primordial establecer un diálogo de las obras con el espectador y la sociedad porque «el arte no es algo endogámico ni elitista». También quiso mostrar la evolución del arte y la cultura vascos, fundamentalmente en torno al eje del siglo XX, «unidos a la formación de una colección, la de la Kutxa. Es una aproximación historiográfica a través de adquisiciones recientes y de la evolución de la escultura, del sentido de la fotografía histórica y actual, de la pintura informalista, de obras de carácter histórico o del patrimonio humano dotándolos de un sentido humanista, social y participativo».
Para ello ha creado un relato denominado 'Ultramar' que incluye piezas que datan de 1630 -un retrato de Catalina de Erauso, 'La monja alférez'-, hasta la actualidad. La Sala Kubo se convierte en una «nave nodriza» para «un viaje iniciático en el filo del espacio-tiempo, un juego de realidad y ficción, donde la obra queda liberada y es cedida a la interpretación activa, a través de ocho episodios». Al tratarse de un trayecto de iniciación también ha querido darle el aspecto físico de un laberinto que comienza con lo más barroco hasta llegar a una sala donde se representa, de forma mínimal, el infinito.
El recorrido está aderezado con dispositivos audiovisuales con grabaciones de testimonios y reflexiones de distintos autores y que culminan en un documento final de 98 minutos. En él aparecen artistas como José Antonio Sistiaga, Esther Ferrer, Alejandro Garmendia o Juan Luis Mendizabal 'Mendi', entre otros. De esta forma la comisaria acerca a los creadores al público «para mostrar que en el territorio histórico de Gipuzkoa se ha vivido una situación casi única como es el contacto directo y casi diario de estos artistas -Oteiza, Basterretxea, Ugarte, Chillida, Zumeta o Sistiaga-, con la sociedad porque eran muy cercanos».
Al entender la exposición como un relato o una narración clásica, Aramburu la presenta a través de ocho capítulos. El primero de ellos, al que ha denominado 'En el fondo profundo', «es una sala constituida por un montón de retratos y otras escenas que remiten a la vida de las personas». Se presenta a la reina María Cristina, (pintada en 1896 por Ignacio Ugarte) enfrentada a un homless retratado por Joan Fontcuberta. «Este espacio tiene un sentido social, que la gente cuando entre en la exposición se sienta parte del proyecto». También destacan el cuadro '¿Está usted mejor?' (1950) donde Elías Salaverria muestra una concurrida habitación de hospital o la divertida fotografía de Robert Capa 'Picasso et Françoise Gilot' (1948).
El recorrido lleva a un segundo episodio, 'Tocar el espacio con las manos. Rozar el tiempo con las uñas'. «Está dedicado a la escultura y a la preocupación por la materia, argumento que tanta importancia ha tenido siempre dentro del arte vasco». Aquí tienen mucho protagonismo los cuadritos del ratón de Getaria que Juan Luis Mendizabal 'Mendi' pintó a diario en junio de 1993, o piezas de Basterretxea, Mendiburu, Gorriti, Laka u Oteiza, además del boceto que ha realizado Rafael Moneo para la vidriera de la parroquia de Riberas de Loiola que él mismo ha diseñado.
En 'La imagen como ancla' el tema es la fotografía de los años 30 del siglo pasado -hay muchas imágenes de la Guerra Civil- y su deriva hacia el cine con la cámara con la que se rodó 'Amalur'. «Con el tiempo, la fotografía documental se ha convertido en artística», explicó Aramburu.
A lo largo de toda la exposición el mar tiene una gran presencia, pero esta se incrementa en 'A través del mar, la esperanza y el exilio? donde se habla de cómo los exiliados sentían las cosas al otro lado del océano. Además se habla de la importancia del mar en el entorno de Gipuzkoa y en la colección de Kutxa. Este capítulo está ilustrado con obras de Aurelio Arteta, Gonzalo Chillida, Julián de Tellaeche, Menchu Gal, Carlos Añíbarro o Sergio Prego.
'Encuentros y resonancias' habla de lo rural y lo urbano, «del reencuentro con un mundo cosmopolita de acentos diferentes». A lo largo de los años 60 y 70 hubo una importante recuperación de la vida cultural en la que despuntó el grupo Gaur, que tiene una amplia presencia en el patrimonio de Kutxa.
El sexto capítulo se denomina 'En el nudo de las tormentas' y está presidido por la pieza 'La cinta de Moebius' de Alejandro Garmendia. «Es el momento más intimista y compulsivo, donde se reflexiona sobre la búsqueda personal de un lugar en el mundo». Le sigue 'Giros de timón' donde el objetivo es hablar del retorno al lugar de los ancestros y se exponen varias obras de Dora Salazar y Jesús Mari Lazcano. Por último, en 'Tras los tiempos' se cierra el círculo filosófico que se abría al principio de la muestra.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La chica a la que despidieron cuatro veces en el primer mes de contrato
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.