Borrar
En Oiasso. Adolfo Moye ofrece hoy una conferencia. :: DE LA HERA
«Al indígena le reconocen sus derechos, pero no los puede ejercer»
IRUN

«Al indígena le reconocen sus derechos, pero no los puede ejercer»

Adolfo Moye Presidente de la autonomía Tipnis, Bolivia. Varios ayuntamientos de Gipuzkoa, a través de la ONG Taupadak, han financiado proyectos que Moye explica hoy en una charla en Oiasso

IÑIGO MORONDO

Jueves, 2 de junio 2011, 10:25

Adolfo Moye Rosendy es el presidente del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro-Secure (Tipnis) y esta tarde (19.00 horas) ofrece una conferencia en el Museo Oiasso. Muchos años de trabajo convirtieron esta zona de Bolivia en una autonomía reconocida por la Constitución del país. «Al pueblo indígena boliviano se le han reconocido muchos derechos; lo que pedimos ahora es el ejercicio de esos derechos», explica Moye.

-Antes que cualquier otra cosa, me gustaría que explicara qué es el Tipnis.

-Es un territorio de algo más de un millón de hectáreas de bosque virgen tituladas a nombre de tres etnias indígenas: los chimán, los yuracaré y los trinitarios-moxeños, un logro perseguido durante años que se culminó en 1999. Somos unas 11.000 personas repartidas en 64 comunidades indígenas. Siempre ha sido una zona olvidada por todas las administraciones regionales y nacionales de Bolivia, pero ahora es una autonomía indígena.

-Entonces, ¿son los indígenas quienes gestionan su territorio?

-Así debería ser; es el derecho que las leyes nos han reconocido. Pero la realidad es diferente. Por ejemplo, cada vez se dan más asentamientos ilegales de cocaleros externos al territorio. En los últimos años, se han destruido más de 80 hectáreas de bosque virgen para hacer plantaciones ilegales de hoja de coca. Y hay otras amenazas que son institucionales como el proyecto de carretera que cruza el Tipnis.

-¿Qué proyecto es ése?

-Se trata de una carretera internacional que pretende unir las costas de ambos oceános por el cono Sur de América. Tiene financiación brasileña y en Bolivia, uno de sus tramos, cruza el Tipnis por la mitad. Es un espacio natural protegido que en Europa nunca se violaría de esa manera, pero...

-El presidente boliviano, Evo Morales, es un declarado defensor de los pueblos indígenas, ¿qué dice al respecto?

-Las instituciones oficiales hablan de que traerá progreso a los indígenas, pero no es verdad. La comunidad más cercana a la carretera queda a más de 40 kilómetros, 40 kilómetros de selva. No reporta nada a los indígenas y, por el contrario, destruirá bosque, contaminará la tierra, cortará nacientes de los ríos... Hay que tener en cuenta que para los indígenas, esa selva, sus ríos, sus lagunas y sus tierras, son fuente del alimento y de los recursos que necesitan. Esa carretera pone en peligro la continuidad de muchas comunidades. Yo me he reunido con el Alto Comisionado de la ONU y sigo buscando apoyos internacionales para tratar de que cambien el proyecto. Pedimos que dejen a los pueblos indígenas decidir su desarrollo conforme a su costumbre y su tradición, de forma tranquila y en convivencia con la naturaleza. Son derechos que tenemos reconocidos en Bolivia e incluso por normas internacionales, pero que todavía no conseguimos ejercer.

-¿Cómo se articula ese modelo de desarrollo?, ¿qué proyectos tienen?

-Los indígenas siempre han tenido ganadería, pero siempre de subsistencia. Las grandes producciones ganaderas, de perfil empresarial, eran de colonos. En 2008 hubo unas inundaciones que mataron el poco ganado de las comunidades y echaron a perder sus cosechas. Con proyectos humanitarios se fue actuando en cada comunidad para dotarlos de semillas y gallinas. Ahora, junto con Toño Puerta, de la ONG Taupadak, queremos implementar un módulo ganadero indígena que sirva de base para que las comunidades puedan garantizar sus necesidades ganaderas ante cualquier circunstancia. Lo gestionarán los indígenas y fortalecerá a las comunidades.

-¿Es el primer proyecto indígena en el Tipnis?

-Desde que se oficilizó la administración indígena, hemos desarrollado varios proyectos de carácter educativo-formativo. Pero éste es el primero de tipo productivo. Tenemos en mente implementar otro, una fábrica de muebles para abastecer a las comunidades, que carecen de cualquier tipo de mobiliario. Para todo esto, el apoyo de Taupadak y de los Ayuntamientos vascos está siendo fundamental. Los pueblos a los que represento estamos profundamente agradecidos por la ayuda que estamos recibiendo de municipios guipuzcoanos, entre ellos Irun y Hondarribia.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

diariovasco «Al indígena le reconocen sus derechos, pero no los puede ejercer»