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DAVID TABERNA
Jueves, 7 de julio 2011, 10:57
Lo dice con bastante claridad: «Las bonificaciones por EPSV -los fondos de pensiones vascos- son seguramente una de las exenciones que mayor fraude suponen en el IRPF». La propuesta que trabaja el lehendakari para ir hacia un modelo de fiscalidad «más justo» aboga por anular totalmente la bonificación que reciben en la declaración de la Renta los contribuyentes por las aportaciones que realizan a su EPSV. Aunque López defiende contar con un modelo que fomente el ahorro y complemente las pensiones, ataca con dureza la arquitectura actual de las EPSV. «La rentabilidad es escandalosamente baja y el único beneficiario real son las aseguradoras y entidades financieras, que se están haciendo con numerosos clientes atraídos por las bonificaciones inmediatas». Bajo esa convicción, el lehendakari baraja plantear a las diputaciones la creación de un Fondo de Pensiones Complementario que «reduzca las situaciones de privilegio de diferentes colectivos, y que tenga la mayor extensión entre todo tipo de ciudadanos».
Lo cierto es que dentro del variado catálogo de deducciones y bonificaciones que el Gobierno Vasco propondrá eliminar «por los efectos injustos que producen», la propuesta que trabaja el lehendakari para el pleno de política general de septiembre y a la que ha tenido acceso este peródico dedica un apartado especial a las pensiones complementarias y, más en concreto, a las Entidades de Previsión Social Voluntaria, sobre las que el Ejecutivo socialista observa numerosas carencias.
Desde su creación en 1983, las EPSV se han convertido en uno de los instrumentos más ofertados por las entidades financieras a los contribuyentes por sus ventajas fiscales. En pocas palabras, las aportaciones que realiza un socio a su EPSV le permiten reducir su base imponible del IRPF.
Sin embargo, el documento de trabajo del lehendakari no lo ve tan claro. «El resultado de la aplicación de estas bonificaciones es exactamente lo contrario y perjudica a las rentas más bajas: el 10% de los declarantes que se benefician suponen el 41% de las bonificaciones y el 25% de los declarantes se benefician del 70% del total bonificado».
Junto a ello, la propuesta del Gobierno Vasco denuncia que «la rentabilidad de las EPSV es escandalosamente baja, siendo en la actualidad, en muchos casos negativa. Tal como están las cosas las personas que se han acogido a estos sistemas difícilmente podrán recuperar en su totalidad las cantidades aportadas», alerta.
«La banca sale beneficiada»
¿Quién sale realmente ganando? A juicio de la propuesta de reforma fiscal, «el único beneficiario real son las aseguradoras y entidades financieras que gracias a las bonificaciones se están haciendo con numerosos clientes atraídos por las bonificaciones inmediatas».
Con el fin de evitar que las bonificaciones sean exclusivamente «una estrategia de elusión fiscal», el documento del lehendakari propone «anular totalmente» la bonificación por EPSV y crear un Fondo de Pensiones Complementario que «reduzca las situaciones de privilegio de diferentes colectivos, y que tenga la mayor extensión entre todo tipo de ciudadanos».
El catálogo de medidas que se plantean y que el lehendakari avanzará sus líneas maestras en la reunión que mantendrá dentro de unos diez días con los diputados generales no se queda ahí. El plan del lehendakari propone unificar las dos EPSV para trabajadores públicos (Elkarkidetza para empleados municipales y forales e Itzarri en el caso de los trabajadores del Gobierno Vasco), con la obligación para todos los trabajadores de aportar.
Al margen del sector público, López defiende las virtudes del modelo Geroa, la EPSV de los trabajadores del Metal guipuzcoano. Así, propone universalizar este modelo a los tres territorios vascos mediante acuerdos colectivos, dando también cabida a las adhesiones individuales para que puedan participar autónomos y profesionales.
Los planes del lehendakari también plantean propuestas alternativas a la bonificación fiscal de las EPSV. Así, estudia proponer convertirlas en aportación directa del Gobierno al capital de cada ciudadano. «De esta manera, la bonificación que ahora se traslada a consumo, con esta medida se traslada a la pensión futura».
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