Borrar
Con los líderes. Mariano Rajoy se reunió con Nicolas Sarkozy, José Manuel Durao Barroso y Angela Merkel, además de con los primeros ministros de Finlandia y Polonia. También charló de manera breve e informal con Silvio Berlusconi. :: AFP/ EFE
Rajoy se siente legitimado porque su mayoría es «consciente de los sacrificios»
LA CRISIS DE LA EUROZONA

Rajoy se siente legitimado porque su mayoría es «consciente de los sacrificios»

Anuncia ante los líderes de la UE una «profunda reforma laboral» y baraja un 'banco malo'

ANTONIO MONTILLA ENVIADO ESPECIAL

Viernes, 9 de diciembre 2011, 02:59

Día de gala para Mariano Rajoy, que se estrenó ayer en lides europeas en el cónclave del 20 congreso del Partido Popular Europeo (PPE) -celebrado en Marsella- como presidente del Gobierno de España, aunque faltan diez días para que desempeñe el cargo. Una rémora que le impide, como confesó a sus colegas, poder intervenir en el decisivo Consejo Europeo de Bruselas. Lo hará José Luis Rodríguez Zapatero, con un discurso consensuado con Rajoy en el que quedará claro el respaldo de España al plan ideado por Angela Merkel y Nicolás Sarkozy para refundar Europa desde la base de la disciplina fiscal.

Ambos le precedieron en el estrado. Rajoy, aunque todavía no es presidente, sí deslizó varias 'ideas fuerza', legitimado por la mayoría parlamentaria que le dieron el 20 de noviembre los españoles, «conscientes de los sacrificios exigidos» que él pondrá en marcha. «Los países de la Eurozona necesitamos hacer ajustes presupuestarios profundos, eliminar gastos improductivos y hacer planes fiscales a largo plazo», apostilló en clara sintonía con la propuesta francoalemana.

El futuro líder del Ejecutivo español comparte con Merkel la necesidad de dotar a los Veintisiete de «un entorno de seguridad y de una mayor disciplina que eviten la irresponsabilidad presupuestaria». No obstante, introduce un matiz que desagrada a Berlín. Insiste en la necesidad de «contener la hemorragia» de la deuda con la puesta en marcha, «sin más dilación», de los mecanismos necesarios para que el BCE inyecte dinero a los bancos centrales de los países que más sufren, como España. Fuentes del PP destacan que Rajoy defiende la independencia del Eurobanco para decidir sobre qué mecanismos debe articular, pero insisten en que la emisión de eurobonos podría completar el proceso.

El apoyo español al «rigor presupuestario» y al establecimiento de «controles adicionales» para evitar otra crisis como la actual conlleva el respaldo a la actualización de los tratados constituyentes de la UE. «Y si para todo ello necesitamos modificar los tratados, modifiquémoslos; hagamos todo lo que esté en nuestras manos». Rajoy, pese a que no estará en Bruselas, confía en que la UE envíe un claro mensaje al mundo: «Europa no es una ocurrencia, no es un experimento vacío, no es un anacronismo».

«Rajoy ha ganado las elecciones por decir la verdad a los españoles», aseguró el presidente del Consejo Europeo, José Manuel Durao Barroso, al inicio de su intervención. Y el aludido sacó pecho. Considera su triunfo una especie de salvoconducto, un mandato claro para responder «sin demora y con garantías» a los retos que aguardan al país.

Abundó, ante la cúpula del PPE (más del 80% de la UE está gobernada por conservadores), que sus primeras actuaciones como vencedor electoral han ido dirigidas a incorporar a «todos» los españoles a ese proyecto. Apuntó que formaciones políticas, agentes económicos y sociales y comunidades autónomas comparten objetivo: «Resolver con éxito el mayor desafío al que nos hemos enfrentado».

Rajoy entiende que su mayoría absoluta renueva el compromiso de nuestro país con Europa. «Y lo hizo consciente de la responsabilidad y de los sacrificios exigidos». Es más, opina que los ciudadanos, con esta decisión, han ligado su futuro y la solución de la crisis económica «al fortalecimiento de Europa».

La hora de los recortes

El futuro presidente tomó la palabra casi al final de la cumbre, obligado por los cinco encuentros bilaterales que mantuvo, entre ellos con Merkel, Sarkozy y Barroso. Tanto en su alocución pública como en los 'cara a cara' -también charló, de manera informal, con Silvio Berlusconi- explicó las primeras actuaciones que piensa acometer nada más llegar a La Moncloa y que ya adelantó a los agentes sociales.

En esas citas, planteó que España pueda influir en la UE a la hora de aprobar el rescate de países o entidades financieras. Una potestad que tenía hasta ahora, porque el Fondo de Rescate no puede actuar sin la unanimidad de los 17 del euro, pero que perdería si se aprueba el nuevo Mecanismo Europeo de Estabilidad, clave para España ante un hipotético proceso de recapitalización bancaria y que solo podrían vetar Alemania, Francia e Italia.

Para evitar este «despropósito», propone ampliar el porcentaje necesario para frenar o impulsar un rescate con el fin de que también intervenga España. De momento, este arma solo se ha empleado para auxiliar a estados -Grecia, Portugal o Irlanda-, pero se debate sobre la conveniencia de intervenir aquellas entidades bancarias que puedan resultar tóxicas para toda la UE.

Fuentes populares no precisaron si Merkel y Sarkozy habían respaldado su punto de vista, pero sí informaron de que el próximo jefe del Ejecutivo ha exigido a Zapatero que defienda esta postura porque «ni la habían olido».

Rajoy, consciente de que el resto del continente mira con angustia las cifras de paro de España -que lastra el crecimiento de la zona euro-, reconoció que el mercado de trabajo español padece «rigideces que dificultan la recuperación del empleo». Para luchar contra esta lacra, anunció «una profunda reforma de legislación laboral». Es la primera vez que califica de «profundos» unos cambios que, hasta la fecha, se centraban en la negociación colectiva y en la simplificación de los contratos de trabajo.

El futuro presidente explicó, asimismo, que en los primeros cien días de Gobierno adoptará una decisión sobre si crea en España un 'banco malo' que asumiría todos los activos tóxicos procedentes del 'ladrillo'. «Que no afectan a todas las entidades financieras españolas», recordaron fuentes populares.

Rajoy reiteró a todos sus interlocutores que cumplirá con el objetivo del déficit, aunque aún no sepa qué heredará de Zapatero. Desde el PP se negó que alguno de los mandatarios preguntara si Rajoy subirá los impuestos o realizará nuevos ajustes en sanidad y educación.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

diariovasco Rajoy se siente legitimado porque su mayoría es «consciente de los sacrificios»