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LIDE AGUIRRE
Domingo, 11 de diciembre 2011, 12:28
Puede que a los hoteles del Centro les salga un competidor muy singular. Quizá en un par de años los turistas que aterricen en Donostia tengan la opción de reservar habitación en un hotel nuevo, muy céntrico, con una historia ligada al espectáculo, como gran teatro primero y sala de proyecciones cinematográficas después, y una belleza como poco singular. Esta semana hemos sabido que el Bellas Artes ha reiniciado partida con el nuevo gobierno municipal y vuelve a jugar sus cartas para que le dejen ser hotel. Este asunto ya antiguo saltaba de nuevo a la actualidad el viernes, y lo hacía con tintes renovados. La Sade ha presentado al gobierno de Bildu su proyecto para construir un hotel en el palacio del Bellas Artes, entre las calles Prim y Urbieta, una iniciativa que lleva acariciando muchos años y que nunca termina de materializarse. La empresa donostiarra, propietaria del emblemático inmueble diseñado por Cortazar, quiere levantar un hotel de nivel donde ahora sólo hay salas, palcos y butacas envueltas en sombras. El proyecto contempla dotarlo de seis plantas, 92 habitaciones y un parking subterráneo robotizado. Con salones y cafetería y todos los elementos que elevan un hotel a la categoría de la alta gama. La Sade tiene experiencia en este campo, ya que es propietaria del Astoria 7. El obstáculo con el que topa es que, para levantarlo, debe tirar el edificio actual. Está declarado en ruina técnica por el Tribunal Supremo desde hace diez años debido al deterioro de los materiales que lo componen, pero no por ello deja de ser patrimonio urbano de la ciudad. El Bellas Artes no es joven, cumplirá cien años en 2014. Lo diseñó el arquitecto Ramón Cortázar y arrastra una historia ligada al mundo del espectáculo que quedó interrumpida hace treinta años, cuando echó el cierre y se quedó compuesto y sin más futuro que el de almacén pese a ser, desde hace más de diez años, el protagonista de un proyecto que trata de reconvertirlo en establecimiento hotelero. Su último contacto con la vida pública se produjo hace poco más de un mes, cuando fue el escenario de un último acto, esta vez protagonizado por el movimiento 15-M, que lo ocupó durante unas horas. Pese a que el edificio tendría que ser derrumbado, la Sade aclara que su proyecto pasa por levantar una réplica casi exacta, al igual que se hizo en su día con el complejo de La Perla, de forma que no se diluya su catalogación como edificio patrimonio de la ciudad. Extrema los argumentos en este aspecto, pues el inmueble toca el corazón de muchos ciudadanos hasta el punto de que el proyecto encontró en su día un grupo de oposición ciudadana. La única diferencia con el original radicaría en sus ventanales laterales, que serían un poco más alargados que los actuales, según informan desde la firma donostiarra. Posible solución El proyecto ha sido enviado al gobierno municipal, que deberá reunirse de nuevo con la propietaria. Una solución para construirlo pasaría por sacar del Plan de protección de patrimonio urbanístico catalogado (Peppuc), pendiente de aprobación, la ficha correspondiente a este edificio y hacer un estudio independiente para darle una solución antes de que entre en vigor la norma citada, que podría retrasarse más de un año. El grupo popular en el Ayuntamiento ya se ha posicionado a favor de la reconversión, no sólo de cara a la capitalidad cultural, sino atendiendo a la «promoción económica que podría suponer un hotel, con casi medio centenar de empleados y la necesidad de suministros constantes». Por ello, presentará en comisiones una interpelación en apoyo al proyecto.
Propuestas de barrio
La situación del edificio del Bellas Artes no fue un tema abordado por los vecinos del Centro en las reuniones que el gobierno municipal ha mantenido con ellos durante estos meses. De su vida diaria estos vecinos, en cambio, sí que han dado cuenta de la saturación que sufren sus calles y plazas y del ruido perpetuo con el que conviven. Casi todos los autobuses pasan por las calles de la zona Centro de la ciudad, dicen, y no suelen apagar el motor cuando están detenidos en los semáforos.
Esta semana se han hecho públicas las propuestas de los vecinos de todos los barrios de San Sebastián realizadas al equipo de gobierno en el marco del programa 'Los barrios y pueblos fortalecen Donostia'. Algunas de las aportaciones vecinales han sido comunes a toda la ciudad, como la necesidad de una mayor presencia de agentes municipales en las calles o el respeto al entorno natural frente a posibles actuaciones urbanísticas, entre otras.
También se ha conocido que el departamento de Movilidad quiere extender la posibilidad de alquilar bicicletas de Dbizi a los poseedores de la tarjeta de Lurraldebus a partir del año que viene, pero habrá que esperar unos meses para conocer todos los detalles.
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