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AMAIA CHICO
Domingo, 22 de enero 2012, 10:14
Iñigo Urkullu afronta otros cuatro años al frente del PNV con el objetivo de que su partido vuelva a Ajuria Enea, pese a que «somos el adversario para el resto de fuerzas» y la convicción de que los consensos serán obligados.
- Niega usted la existencia de «dos almas» en el PNV. Pero no puede negar cierto malestar por el desarrollo de la asamblea y la composición final del EBB. ¿Cree que todas las almas del PNV están satisfechas con el resultado?
- No sé si todas las almas del PNV están satisfechas, pero todo el PNV está representado en el Euzkadi Buru Batzar. Y lo que sí sé es que todos los burukides del EBB saben que son burukides de una ejecutiva nacional y, por tanto, provengan de donde provengan y hayan tenido el perfil que hayan tenido, tienen que mirar por el conjunto del partido, y por esas miles de almas que tiene.
- ¿Se ha resquebrajado el consenso interno por el que usted salió elegido hace cuatro años?
- Se ha dicho mucho después de que las asambleas territoriales votaran, pero los estatutos están ahí. Es verdad que ha habido una costumbre de un número de miembros de la ejecutiva de un territorio u otro, pero no siempre ha sido así. No está estatuido. En lo que a mí respecta voy a seguir haciendo el mismo esfuerzo, o más si cabe, para hacerlo lo mejor posible y mirar a las características o especificidades de cada territorio.
- ¿Qué peso tiene en este PNV el perfil propio de Gipuzkoa?
- Para empezar, dentro de Gipuzkoa también hay muchas maneras de pensar. Se ha aprobado un documento que define cuáles son los retos políticos hasta 2015, y a corto plazo, lo que afecta a la gobernabilidad de las instituciones. Tenemos un proyecto de partido, en base a los retos de transparencia, cercanía, trabajar un modelo para salir de la crisis... y eso es lo que nos tiene que condicionar, no el hecho de ser de un territorio u otro, de una supuesta alma u otra. No participo de ese criterio.
- Pero la existencia de diferencias proceden de la propia militancia...
- Sí, sí. Pero creo que vamos acumulando mucha experiencia, por historia y por resultados electorales, que nos va diciendo cuáles son los objetivos, los obstáculos o quiénes son los adversarios políticos. Y creo que como PNV vamos enfocando todo eso hacia una manera de hacer política muy clara.
- Próximamente se van a renovar las ejecutivas territoriales, ¿ve a Joseba Egibar otros cuatro años al frente del GBB?
- Nunca he entrado en los terrenos que afectan a nombres y apellidos, y no lo voy a hacer ahora.
- Esta semana sus críticas al Gobierno Vasco han causado especial malestar en el gabinete de López...
- Bueno, a alguien que es converso.
- ¿Converso? Explíquese.
- Me parece que hay alguien que desde el gabinete de comunicación elabora unas tesis que no se corresponden en nada con lo que yo dije.
- ¿Ha agrandado este asunto la distancia que parece haber desde siempre entre usted y el lehendakari?
- No. Hablé con él en una conversación absolutamente normal. No sé ni si el lehendakari sabía de la nota que envió el Gobierno Vasco. Es una polémica artificial para ocultar debilidades o carencias. No hay ninguna coma, cuando yo me refiero a un Gobierno Vasco de verdad.
- Lo que sí dan a entender sus palabras es que el único Gobierno Vasco «de verdad» que puede existir es uno liderado por el PNV. ¿No le suena prepotente?
- Hablo de futuro en base a la experiencia de gobiernos dirigidos por el PNV, pero no solo formados por el PNV. Y en base a la experiencia del Gobierno actual. El propio lehendakari se ha manifestado hace unos días ante sus altos cargos para ponerse todas las medallas, en la paz o hablando de lo que los socialistas han traído. ¿Por qué no tengo derecho yo a hablar del Gobierno del PNV? De la misma manera que unos hablan del Gobierno del PP, de Bildu o del socialista.
- ¿Ve posible un próximo Ejecutivo vasco monocolor?
- A corto plazo, es imposible que haya mayorías absolutas para ninguna formación política. Otra cosa es que pueda haber acuerdos de legislatura y sí sea un único partido el que gobierne, o que haya gobiernos de coalición. Se me antoja muy difícil que haya un Gobierno monocolor por mayoría absoluta.
- ¿Y a quién intuye como socio preferente si se diera el caso?
- No hemos pensado en eso para nada. Cuando veamos los resultados hablaremos en función de proyectos, de compromisos...
- Pero parece difícil en este momento un pacto con el PSE.
- No voy a entrar a contestar desde ese prisma. Yo creo en el PNV. La cuestión aquí es creer en uno mismo, y yo creo en nuestro proyecto. Dicho esto, veremos el resultado.
- Sitúa al PNV en el cauce central del mapa político, con los constitucionalistas a un lado y la izquierda abertzale al otro. ¿Cuál le preocupa más?
- Si analizamos territorio a territorio, tenemos una Araba con gobierno del PP, Gipuzkoa con Bildu y Bizkaia con el PNV. Los resultados de las generales han ofrecido una fotografía de PSE y PP por detrás del PNV y de la llamada izquierda abertzale, pero si eso lo trasladamos al Parlamento Vasco, probablemente la foto sea diferente. Lo que tengo claro es que para todos los demás partidos políticos somos nosotros el adversario. Por una o por otra razón. Y hasta que lleguen las elecciones nuestra preocupación es trabajar para representar un nacionalismo democrático incluyente que aspira al reto de un nuevo estatus para Euskadi. Evidentemente, si hablamos de eso, sería más lógico ponernos de acuerdo quienes nos decimos abertzales. Pero no se trata solo de eso, se trata de qué modelo de sociedad construimos, en base a qué tipo de acuerdos... El PNV se sitúa en ese sentido en la centralidad desde el nacionalismo.
- ¿Son por tanto las fuerzas aber-tzales las únicas en las que puede apoyarse para construir la 'nación vasca'?
- Tenemos un ideal que puede ser compartido por quien se dice abertzale, pero para construirlo hay diferencias en cuanto al modelo, al método, a los ritmos. Y no se trata de dejar tirado a nadie. Queremos construir una nación que sea para todos, sin que nadie nos ponga límites, pero tampoco dejándonos arrastrar por los ritmos teóricos que algunos otros pretendan, y que supongan un fracaso.
- Este último mensaje suena a toque de atención interno. ¿Lo es?
- No, es una apelación al orgullo del PNV y de su trayectoria.
Autonómicas
- Con lo que les dolió el 'desalojo' de Ajuria Enea, esta vez supongo que pelearán con uñas y dientes por conservar el Gobierno Vasco si los votos lo permiten, ¿no?
- No está en manos de uno solamente. El tiempo de duelo por vernos desplazados a la oposición ya se nos pasó. Lo tuvimos, porque era una experiencia novedosa, pero ahora lo que nos duele es que hay un Gobierno indolente, que no tiene programa ni proyecto. Nos duele el desgobierno. Aunque es necesario recordar una y otra vez que el PNV no perdió las elecciones.
- Pero sí se trasluce que el resquemor o el enfado continúa...
- No se trata de resquemor, se trata de constatar qué tipo de gobierno tenemos, y lo hacemos con datos. ¿Qué quiere el Gobierno? ¿Que el partido de la oposición le aplauda? ¡Si tiene mayoría suficiente con su socio y siempre le saca tarjeta amarilla, hasta que termine por sacarle tarjeta roja!
- ¿Y están ustedes aprovechándose de esa situación? ¿Se entiende mejor con Basagoiti?
- En el partido socialista yo tengo una buena relación personal con el lehendakari López, pero no pasamos de esa buena relación personal. Tengo buena relación con Jesús Eguiguren (presidente del PSE-EE), pese a las diferencias en el pasado. Pero con el PSE no pasamos de ahí. Quizá porque están obsesionados con pasar por el morro al PNV el haberle desplazado a la oposición. Y con el PP se ha ido haciendo una relación, tras su propósito de normalizar el trato, porque hay voluntad para trabajar con el PNV.
- Se nota en las reformas fiscales, Kutxabank...
- Pues fíjese que en el caso de la reforma fiscal, el PP presentó al Gobierno del PNV en Bizkaia enmiendas al impuesto de patrimonio cuando no las ha presentado en Araba. ¡Porque se podrá decir gobierno del PNV (añade con sorna)! Con el PP hay discrepancias, pero también hay acercamientos porque hay voluntad para hablar. Por ejemplo en Kutxabank, el PSE igual ha querido arrastrar a Bildu a un pacto cerrado contra el PNV sin darse cuenta de que el PNV tenía muy claro que Kutxabank iba a empezar a funcionar cuando correspondiera. No ha sido el PNV quien ha tenido una postura cerril hacia el PSE.
- ¿Habrá adelanto electoral?
- Depende del PP.
- ¿Le inquieta que Rajoy apenas haya hecho alusión a la pacificación, más allá de su alusión a ajustarse el Estado de derecho?
- Nadie está poniendo en cuestión el Estado de derecho. Algunos no ponemos en cuestión el cumplimiento de la legislación, porque la propia ley permite orientar la acción a un contexto diferente al que hemos conocido. Quiero pensar que el presidente del Gobierno español manifiesta sus silencios porque tiene que adecuarse también a los nuevos tiempos. No pienso que los silencios y determinadas expresiones políticamente muy correctas encierren una voluntad de posturas intransigentes, sino al contrario. Creo que con el tiempo se le pueden dar la vuelta con espíritu más flexible manteniendo la letra de lo que están diciendo.
- ¿Cómo ve en este momento el avance en pacificación por parte de ETA y la izquierda abertzale?
- Hemos vivido unos primeros meses tras el comunicado de cese definitivo de la violencia que entran en el guión de las urgencias y las necesidades que tienen que manifestar ETA y el conjunto de la llamada izquierda abertzale. Que entra en la escenificación de hacer pensar que ellos son las víctimas, cuando quieren ocultar el fracaso de más de 30 o 50 años. Es un guión que hay que cumplir y no debemos cegarnos. La izquierda abertzale es muy consciente de cuáles son los pasos que tiene que dar, de cuál es el tiempo para hacer el recorrido. Y en esos pasos está el reconocimiento del daño. Pero de la misma manera que decimos una cosa, decimos otra. Sabemos a quién compete la responsabilidad de vivir en paz, pero también de cara a construir un ámbito de concordia, además del reconocimiento a las víctimas, la normalidad en la convivencia pasa por dejar atrás medidas de excepcionalidad legal.
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