

Secciones
Servicios
Destacamos
FERMÍN APEZTEGUIA
Miércoles, 21 de marzo 2012, 09:23
El Instituto Nacional de Estadística confirmó ayer lo que se venía anunciando desde hace años. La tan pregonada epidemia de enfermedades neurodegenerativas que se nos venía encima como consecuencia del envejecimiento de la población ya está aquí. Ha comenzado a emerger de manera muy preocupante. Las patologías relacionada con el Sistema Nervioso Central, como el azlhéimer y todas las demás demencias seniles, han pasado en sólo diez años de ser la octava causa de mortalidad en España a la cuarta posición. Tan fulminante ascenso ha sorprendido incluso a los especialistas, que no dudan al alertar de que en la próxima década, pese a las muchas investigaciones en marcha en todo el mundo, no habrá más terapia para los afectados que los cuidados asistenciales.
«Estamos, sin duda, ante una epidemia que era predecible. En 2025, la población mayor de 65 años será el doble de la que hay ahora. A pesar de los grandes esfuerzos que se están haciendo en investigación, no habrá soluciones terapéuticas a corto plazo», vaticina el jefe del servicio de Neurología del hospital vizcaíno de Usansolo, Juan Carlos García-Moncó. «Estamos ante un problema sociosanitario tremendo, un reto de primer orden que traerá no sólo más muertes por enfermedades neurodegenerativas, sino también una mayor necesidad de residencias para mayores, apoyo asistencial, personas incapacitadas...».
Sistema circulatorio
La principal causa de muerte en España son las patologías relacionadas con el sistema circulatorio, como los infartos de miocardio y los derrames cerebrales, que también están muy ligados al proceso de envejecimiento de las personas. «Las enfermedades vasculares del cerebro figuran entre las causas de la demencia», recuerda el neurólogo vasco. Un total de 31 de cada 100 personas, el 31,2% en concreto, fallecen por esta causa, a la que le siguen los tumores (28,1%) y las dolencias del sistema respiratorio (10,5%). El mismo esquema se repite en toda España, aunque en Euskadi -como en Cataluña, Madrid y Canarias- los dos primeros motivos se invierten. La mayoría de los vascos fallece por distintos tumores; principalmente por los de pulmón-bronquios, en primer lugar, y colon.
La situación general también cambia por sexos. La principal causa de fallecimiento para los españoles es el cáncer, las diferentes enfermedades que se conocen con este nombre genérico, mientras que las mujeres se ven más afectadas por las enfermedades circulatorias. La tasa de mortalidad en España se sitan en 829 fallecimientos por cada 100.000 habitantes, ligeramente mejor que la de Euskadi (905,7).
Este último dato contrasta con otro conocido recientemente y que está muy en la línea del avance de las enfermedades seniles. Los vascos gozan de una de las mayores esperanzas de vida del mundo. Las mujeres llegan a vivir una media de 82 años y los hombres, 74,6. Estas cifras supone una media de tres años más que hace sólo una década. Dicen los geriatras que vivimos más años y de más calidad; pero añaden los neurólogos, el precio son las enfermedades del cerebro, que irremediablemente se desgasta. «A partir de los 60 años, la frecuencia del alzhéimer es mucho mayor cada década que pasa», corrobora García-Moncó. En sólo diez años han pasado muchas cosas. «Es verdad que es muy poco tiempo. Quizás diagnostiquemos mejor, pero lo que no cabe duda es que las enfermedades neurodegenerativas están avanzando», alerta el especialista del hospital de Usansolo.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La chica a la que despidieron cuatro veces en el primer mes de contrato
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.