

Secciones
Servicios
Destacamos
AMAIA CHICO
Domingo, 27 de mayo 2012, 11:07
«Tener un voto más, un escaño más». El desiderátum expresado en privado por un burukide jeltzale es sintomático. La máxima preocupación del PNV de aquí hasta que el lehendakari Patxi López ponga fecha a las elecciones autonómicas es asegurarse el máximo espacio electoral posible para volver a ser primera fuerza en Euskadi, y disponer así de toda la legitimidad que otorga una victoria para hacerse con las riendas del próximo Gobierno Vasco. La irrupción de la izquierda abertzale arropada en la coalición que sucederá a Amaiur -falta por conocer el nombre definitivo- se presenta como la principal amenaza para la primacía que ha mantenido el nacionalismo institucional durante años. Y aunque el mensaje externo es de plena confianza en que los ciudadanos vascos volverán a otorgar a los peneuvistas ese primer puesto, en círculos más reducidos se analiza con cierta preocupación la fuerza que predica Bildu en Gipuzkoa, o el cuarto lugar al que el PNV se vio relegado en Álava en las últimas generales.
El PNV, con su candidato a lehendakari ya clarificado, se prepara por tanto para una ardua campaña en la que su propuesta para salir de la crisis y el nuevo estatus político centrarán el discurso, que además se adecuará, con más énfasis en uno u otro asunto, a las 'almas' jeltzales predominantes en cada territorio.
Iñigo Urkullu, y los cabeza de lista que le acompañen por Gipuzkoa y Álava -previsiblemente Joseba Egibar y Xabier Agirre- se esmerarán en defender, en el plano económico, la «solvente herencia» que dejaron a Patxi López tantos años de mandato jeltzale y en destacar que ese legado ha sido fundamental para impedir que la crítica situación que sufre el resto del Estado azotara tan vehementemente por estos lares, y que sus efectos se retrasaran lo máximo posible. Ahora ya han llegado, y Euskadi también ha entrado en recesión, pero el PNV apela a esa política que, a su entender, «se ha demostrado eficaz» para posibilitar una salida del túnel mediante un modelo de liderazgo compartido entre lo público y lo privado, de apoyo al tejido empresarial e industrial y de ajuste presupuestario combinado con impulso al crecimiento, según lo define.
El segundo argumento con el que intentarán atraer a votantes nacionalistas, pero también a desencantados de Bildu o a temerosos de PSE y PP ante la posibilidad de una nueva conquista institucional de la izquierda abertzale, es el soberanista. Por este flanco, el PNV intentará contrarrestar el discurso de una coalición que pedirá abiertamente la independencia, contraponiendo la hoja de ruta que están ultimando para alcanzar «la nación vasca» que vislumbran para 2015, es decir, una nueva relación político-jurídica con España que descanse sobre el consenso institucional.
Kiosko y mas La información completa en El Diario Vasco y en Kiosko y más
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La chica a la que despidieron cuatro veces en el primer mes de contrato
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.