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Los dos carriles de la carretera N-634 quedaron cortados al tráfico a causa del desprendimiento. :: AITOR ZABALA
Los ríos aguantan la ciclogénesis, pero la tierra se sigue abriendo
TEMPORAL

Los ríos aguantan la ciclogénesis, pero la tierra se sigue abriendo

Ayer se registraron tres nuevos desprendimientos de tierra y piedras, en Etxegarate, Elgoibar y Bidania

JAVIER PEÑALBA

Lunes, 21 de enero 2013, 11:06

Esta vez los ríos aguantaron el embate de las lluvias. La temida ciclogénesis que tanta agua podía descargar, al final no llegó con la humedad que se esperaba. Mucho mejor. Durante la madrugada de ayer apenas si cayeron cinco litros de lluvia en el observatorio del monte Igeldo y catorce en Hondarribia. Los registros no fueron suficientes para que el nivel de los ríos se resintiese, aun cuando estos bajaban con abundante caudal.

Este nuevo aporte de lluvia, sin embargo, favoreció que se produjeran nuevos desprendimientos de tierra. Los últimos tuvieron lugar ayer por la tarde, en Etxegarate y Elgoibar. El primero de ellos ocurrió sobre las seis y media, en el kilómetro 409 de la carretera N-I, en sentido Irun, un tramo comprendido entre el túnel y el cruce de Ursuaran, en las estribaciones del puerto.

El corrimiento de tierra y rocas obligó a cortar los dos carrilles de descenso hacia Idiazabal, con lo que el tráfico tuvo que ser desviado por la A-15.

Casi a la misma hora, una masa de tierra y piedras se desprendió sobre la carretera N-634, en Elgoibar. El suceso ocurrió en un tramo comprendido entre el cruce hacia Markina y el colegio del Pilar. En este caso, el tráfico fue desviado por el interior del casco urbano

Por la mañana se produjo otro desprendimiento en Bidania, donde la carretera estuvo cortada durante diez horas.

Gestión de los embalses

Los registros de lluvia del mes de enero pueden batir récords en Gipuzkoa. Hasta en el momento se llevan recogidos 266 litros por metro cuadrado en el observatorio de Igeldo, cuando la media del mes es 143. En Hondarribia, podría suceder algo parecido. En estos veinte primeros días de año se han recogido en la estación del centro meteorológico del aeropuerto 251 litros cuando lo normal es que caigan 159 litros.

Para hacer frente a estas avenidas ha sido determinante la tarea que han realizado los responsables de las mancomunidades de agua que gestionan los embalses del territorio en las fases de alerta y emergencia decretadas. Los gestores de estas infraestructuras han transmitido, por un lado, una información detallada y transparente de las operaciones que se acometían y, por otro, han ejecutado unas maniobras que han servido para contener unas precipitaciones que, de otro modo, habrían terminado por incorporarse a las ya rebosantes cuencas.

Aguas del Añarbe, la sociedad Gipuzkoako Urak así como la mancomunidad de Txingudi trabajaron con celeridad y efectividad en las horas previas al paso de las diferentes borrascas para desembalsar agua y con ello aumentar el nivel de resguardo de las reservas hídricas.

Las operaciones han resultado efectivas y ello ha impedido que, en buena medida, las crecidas fueran más graves. El Añarbe, por ejemplo, llegó a permanecer al 108% de su capacidad, después de que se viera en la necesidad de elevar las compuertas de sus aliviaderos para impedir que el exceso de agua llegara al Urumea. Tras la apertura de desagües e incluso compuertas, se logró, sin que ello además tuviera efectos negativos en el nivel del río, aumentar su capacidad de resguardo por encima de los siete millones de metros cúbicos.

La mejoría experimentada a lo largo de la jornada de ayer, en la que incluso se abrieron claros en el cielos, junto con los pronósticos meteorológicos que auguraban menos lluvia, llevaron a la Consejería de Seguridad a desactivar el Plan de Emergencia por inundaciones. De esta forma, la situación pasó a ser de «preemergencia y seguimiento»

El departamento de Seguridad informó de la situación de los pantanos y precisó que continuaba activado el protocolo de desembalse. La consejera Estefanía Beltrán de Heredia lanzó también un mensaje de agradecimiento a todos los integrantes de los dispositivos que han participado en el episodio, de los que ha destacado su dedicación y su alto grado de compromiso.

En Bizkaia, hacia la una de la madrugada se desbordó el río Kadagua a su paso por las localidades de Alonsotegi y Sodupe, por lo que fue necesario avisar a los vecinos de ambos municipios para que retirasen los vehículos aparcados cerca del río.

Alerta por nieve y mar

Tras la alerta por lluvia, llega el turno a los avisos por nevadas y temporal de mar. La agencia vasca Euskalmet anuncia para hoy chubascos débiles que pueden ser moderados, sobre todo en el Este de la comunidad. Por la tarde, las precipitaciones tenderán a remitir. Por la noche, las lluvias serán débiles y dispersas en el Este de Gipuzkoa. Cabe, asimismo, la probabilidad de que se produzcan tormentas. A lo largo de la madrugada, la cota de nieve descenderá desde los 1.200-1.300 metros a 700-900 metros. Incluso puede que durante la mañana descienda hasta rondar los 700 metros, aunque por la tarde ascenderá de nuevo hasta los 900.

Mañana, dicha agencia precisa que continuará el tiempo variable y frío. Las precipitaciones más significativas se registrarán por la mañana al paso de un frente, que dejará nieve a partir de unos 600-800 m. El resto del día, la lluvia llegará de forma ocasional, aunque en el litoral se pueden registrar tormentas y alguna granizada. El viento soplará del suroeste racheado y girará al final del día a oeste y arreciará en la costa. En definitiva, «continuaremos con tiempo húmedo y destemplado», precisan desde Euskalmet.

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