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JUAN F. MANJARRÉS dvastigarraga@telefonica.net
Miércoles, 3 de abril 2013, 13:59
Qué duda cabe de que la de ayer no fue una jornada más, un martes más dentro del día a día de Astigarraga. Se quiera vestir de la manera que sea, la llegada del PaP no deja indiferente a nadie y en Astigarraga ha sucedido lo que ha ocurrido en otras localidades. Los hay a favor o en contra, pero indiferentes, muy pocos.
Por ello, ayer era una día señalado en rojo por todos, tanto por los que apoyan el nuevo sistema como por los contrarios. Ayer, 2 de abril, se vivió el cambio hacia el nuevo sistema de recogida de residuos, compartiendo calle los cubos amarillos en los colgadores con las bolsas de basura de protesta todavía en los balcones. Evidentemente, no era un día más.
Durante la mañana los trabajos se multiplicaron. Por un lado se fueron retirando los containers usados hasta ahora y, por otro, los técnicos fueron recogiendo uno a uno los cubos colocados en los colgadores para retirar la fracción que tocaba, la del plástico.
El alcalde, Andoni Gartzia, acompañado por el diputado de Medio Ambiente, Iñaki Errazkin, se acercó a la plaza Joseba Barandiaran para observar in situ el trabajo de los operarios con los cubos. Gartzia se mostró convencido de que «los vecinos de Astigarraga lo vamos a hacer bien». El primer edil dio importancia a la jornada y la catalogó como «especial» al estar todavía los containers retirándose de la calle. Una jornada, por tanto, de transición. «Seguro que poco a poco iremos cogiendo el ritmo al nuevo sistema y de ahora en adelante se verá con total normalidad».
Gartzia incidió en el «proceso participativo» llevado a cabo en Astigarraga antes de la puesta en marcha del PaP. «La gente tiene ganas de hacer bien las cosas y de sacar sus residuos debidamente separados. El PaP supone una ocasión inigualable para ello».
El diputado Iñaki Errazkin, por su parte, felicitó tanto al Ayuntamiento como a los vecinos de Astigarraga por el paso dado. Remarcó que en Astigarraga «la jornada de hoy (por la de ayer martes) se está viviendo con total tranquilidad. No hay que tener miedo al cambio». Sobre los que todavía tienen bolsas colgadas en sus balcones en forma de protesta, les pidió que «den una oportunidad al nuevo sistema», destacando el avance medioambiental y social que el cambio, a su entender, supone.
Contrarios
«Con nocturnidad y alevosía, aprovechando las vacaciones de Semana Santa, el gobierno de Bildu, Sortu o como quiera que se hagan llamar, se ha salido con la suya y nos ha colado la dictadura del PaP». Con estas palabras se quejaban ayer a través de un comunicado los miembros de la plataforma ciudadana Astigarraga Garbia.
Subrayan que «de nada ha servido el llamamiento que le ha hecho al Ayuntamiento la mayoría del pueblo, de nada ha servido la petición de los 2.000 astigartarras para que esperaran un año para implantar el PaP en contra del pueblo y dieran una oportunidad a mejorar la recogida selectiva mediante contenedores, una moratoria de un año para demostrar que el de los contenedores es un sistema más limpio, más respetuoso con la intimidad de los vecinos y, desde luego, mucho más económico. De nada ha servido la petición de consulta y el compromiso de la mayoría de aceptar el resultado de la misma. De nada ha servido el clamor de Astigarraga».
Tienen claro desde Astigarraga Garbia que desde el pasado octubre la Corporación de Bildu «ha ignorado sistemáticamente a la mayoría de los astigartarras, al doble de los votos que obtuvieron las pasadas elecciones».
Critican que «los que han alardeado de ser los que defendían la voz del pueblo, el 'herriari hitza eman' nos ha mostrado, al menos en Astigarraga, lo que significa pueblo para ellos: nada absolutamente si no comulga con su causa mesiánica del Puerta a Puerta».
Añaden también desde la plataforma que después de casi dos años de gobierno, «disponiendo de todo el tiempo del mundo para hacer las cosas bien, ese 'ondo egitera goaz' del que han querido presumir, han adjudicado por decreto todo lo adjudicable para su PaP, nos han metido en Garbitania en el último segundo del proceso presupuestario, nos han puesto en marcha su sistema de recogida en plenas vacaciones... Y por si todo esto no fuera suficiente, esta imposición del PaP lo han pagado con el dinero de todos nosotros».
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