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q Los integrantes del colectivo Gure Deba Ibaia Juan Carlos Astiazaran, Alberto Arizaga, Marian Begil y Nikanor Iñurrieta posan junto al río Deba. GURE DEBA IBAIA TALDEA
Un pueblo con la mirada puesta en el río... más que nunca
Soraluze

Un pueblo con la mirada puesta en el río... más que nunca

634 vecinos apoyan la petición de un referéndum para decidir sobre el proyecto Merlin, que contempla derribar las cuatro presas existentes en el cauce del Deba

JABI LEON

Domingo, 22 de enero 2023, 00:02

Dotado de 21 millones de euros de fondos europeos y promovido con el principal objetivo de revertir a un estado lo más natural posible diferentes espacios fluviales degradados, el proyecto Merlin (Mainstreaming Ecological Restoration of freshwater-related ecosystems in a Landscape context) contempla un total de 17 actuaciones para reducir el riesgo de inundaciones, almacenar dióxido de carbono y facilitar el flujo natural del agua y la migración de los peces en arroyos, humedales, turberas y ríos repartidos a lo largo y ancho de todo el continente.

Una de esas actuaciones, que cuenta con una asignación de 1,1 millones de euros y está liderada por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y el Departamento de Medio Ambiente y Obras Hidráulicas de la Diputación Foral de Gipuzkoa, prevé regenerar de una manera ecológica parte del río Deba, concretamente, entre el barrio bergararra de San Prudencio y Mendaro.

Para ello, contempla la demolición parcial de las once presas existentes a lo largo del citado tramo del río; una intervención que prácticamente ha pasado desapercibida en Bergara, Mendaro y Elgoibar pero que ha generado un intenso debate en Soraluze. No en vano, son cuatro las presas existentes en el cauce del Deba a su paso por esta localidad (una del siglo XIV, una del siglo XVI y dos del siglo XIX) y entre la ciudadanía hay partidarios y detractores de su derribo.

El proyecto Merlin prevé 17 actuaciones para reducir el riesgo de inundaciones y facilitar el flujo natural del agua

Movimiento en contra

Varios soraluzetarras que no ven con buenos ojos el proyecto Merlin han creado el grupo Gure Deba Ibaia, que en los últimos meses está llevando a cabo diferentes acciones (sesiones informativas, videos...) «para explicar a las vecinas y los vecinos del pueblo, con datos y argumentos, que el derribo de las presas previsto no tiene sentido y no traería ningún beneficio para nuestra localidad», indican desde el colectivo.

Con el objetivo de conocer las razones que les han llevado a oponerse al proyecto Merlin, este periódico se ha reunido esta semana con Alberto Arizaga, Nikanor Iñurrieta y Juan Carlos Astiazaran, tres integrantes de Gure Deba Ibaia que defienden su postura contraria al proyecto «porque carece del más mínimo rigor y seriedad».

Subrayan que la actuación planteada para regenerar el río Deba «consiste única y exclusivamente en derribar las presas que hay entre San Prudencio y Mendaro» y critican que los promotores del proyecto «han venido a Soraluze con una solución cerrada, sin haber analizado ni conocido la realidad del pueblo y del río». Por todo ello, solicitan «la paralización de los derribos proyectados».

Arizaga, Astiazaran e Iñurrieta cuestionan los beneficios teóricos que la demolición de las presas tendría para Soraluze. Según cuentan, «en la primera reunión para presentar el proyecto que los representantes de la UPV y de la Diputación hicieron en febrero del pasado año nos dijeron que la actuación planteada serviría para atraer más turismo, incrementar la generación de energía hidroeléctrica, aumentar las explotaciones forestales, atraer empresas bio, reducir el riesgo de inundaciones y facilitar la migración de peces aguas arriba».

Sin embargo, prosiguen, «les rebatimos sus argumentos con datos y con el paso de los meses en la web del proyecto han ido cambiando los supuestos beneficios que generaría a nuestro municipio; hasta el punto de que actualmente los promotores hacen hincapié en la incidencia que tendrá en la mejora de la salud humana, en el cambio climático y en la reducción del riesgo de inundaciones».

Dar voz al pueblo

Los miembros del colectivo Gure Deba Ibaia consideran que «antes de hacer nada, es necesario pensar qué pueblo queremos para el futuro, dentro de ese pueblo qué río necesitamos, y derivado de ello, qué papel juegan las presas, si deben ser derribadas o no».

Por ello, abogan por dar la voz al pueblo, «de tal manera que sea la propia ciudadanía la que decida si seguir adelante o paralizar Merlin». En este sentido, subrayan que «los propios coordinadores del proyecto han dicho en más de una ocasión que las decisiones se tomarán en función de la voluntad de la ciudadanía y que si el Ayuntamiento o la gente no quiere el proyecto planteado se irán a otro sitio».

Durante las pasadas Navidades Gure Deba Ibaia llevó a cabo una recogida de firmas en la que 634 vecinos de la localidad (un 20% del censo electoral) se mostraron partidarios de convocar una consulta popular que permita conocer la opinión que tiene la ciudadanía local en relación con este proyecto.

«Estamos a la espera de que los miembros del Gobierno local nos reciban para entregarles las firmas y para que nos digan cual es su postura en torno a Merlin, ya que un año después de la presentación del proyecto seguimos sin saber si están a favor de materializarlo o en contra», señalan.

A juicio de Astiazaran, Iñurrieta y Arizaga, «el posicionamiento del Ayuntamiento es clave en este tema porque los promotores del proyecto aseguran que respetarán su decisión». Además, consideran que «si el equipo de Gobierno prefiere no posicionarse en uno u otro sentido, puede convocar el referéndum que solicitamos para que se haga lo que decidan las vecinas y los vecinos».

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