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Joseba Lezeta
San Sebastián
Martes, 13 de agosto 2024, 06:52
Primavera de 2008. Leitza es la capital de la pelota a mano profesional. Dos de sus vecinos, Oinatz Bengoetxea y Abel Barriola, se han clasificado ... para la final del Manomanista y preparan la cita del 15 de junio en el Atano III de Donostia.
Barriola ya ha sido campeón manomanista en 2002 y del Cuatro y Medio en 2001. Posteriormente redondeará su carrera con el título del Parejas conquistado en 2014 en compañía de Juan Martínez de Irujo. La de 2008 es la primera de las dos txapelas de Oinatz Bengoetxea en la competición reina. Ganó la segunda nueve años después, en 2017. También fue campeón del Parejas en 2015 al lado de Untoria y del acotado en 2016.
Referencias absolutas en una época dorada de la mano, compartieron la representación de Leitza con varios compañeros de hornada. Aitor Bengoetxea, el V de la dinastía, jugó de zaguero en las filas de Asegarce. Ibai Bengoetxea, el VII, perteneció a la nómina de delanteros de Frontis. Ambos son primos de Oinatz. El zaguero Iñaki Iparragirre, por su parte, defendió el anagrama de Aspe durante un tiempo.
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Ellos recogieron el testigo de Juan Mari y Miguel Bengoetxea, III y IVde la saga, respectivamente. También Jose Antonio Olae-txea, posteriormente botillero de Barriola, dio el salto al profesionalismo. Leitza ha sido asimismo tierra de remontistas como los hermanos Cestau –Miguel, el II, fue un zaguero de primera fila–, Iñaki Gaztelu y Rubén Astibia.
Barriola se retiró el 7 de mayo de 2017, mientras que Bengoetxea VI colgó el gerriko el 15 de octubre de 2022. Ambos dejaron huella en la pelota y también cierta sensación de orfandad en un pueblo apasionado de este deporte y del herri kirolak.
La pelota no para de dar vueltas. También en Leitza, que actualmente carece de pelotaris en las plantillas de Baiko y Aspe. «Así es», apunta resignado Julian Iparragirre, monitor de Barriola y de Bengoetxea VI en el seno del club Aurrera. «Vaya por delante que no es fácil que un pueblo pequeño mantenga continuamente representación en la élite de cualquier deporte. Aunque se trabaje bien en la base, cuesta que salgan pelotaris de calidad», añade.
Alegra a Iparragirre la irrupción de «una pelotari joven como Goiuri Zabaleta, capaz de codearse con las mejores. Hay más niñas. No son muchas, pero sí varias. Y luego está Iera, que juega como Iturriaga en la empresa Ados».
Julian Iparragirre apunta «a un cúmulo de circunstancias y razones» para explicar la sequía actual de manistas. De todas maneras, destaca «la fuerza que ha adquirido el fútbol. Cuando yo era monitor no tenía tanta, ni mucho menos. Ha cogido peso entre la juventud del pueblo. Al practicarse en cuadrilla, se hace más fácil que un deporte individual como la pelota. Creo que en la actualidad mueven a 200 futbolistas».
Julian Iparragirre subraya la importancia que tuvo «la plaza, primer punto de reunión de los niños. Era donde empezaban a jugar a pelota. De allí pasaban al frontón Amazabal. Ahora se juega menos a pelota en la plaza».
Destaca asimismo «la cercanía entre el Amazabal y la escuela. Los dos edificios están próximos, lo cual favorece que al salir de clase los escolares opten por entrar al frontón. Antes todos iban allí».
Julian Iparragirre pone en valor la labor que sigue realizando la escuela local de pelota. «Ahora también se hace un gran trabajo. Un grupo de padres lleva la sección y disponen de monitores. Organizan torneos, se turnan los fines de semana para llevar a niños y niñas... Están mejor organizados que en nuestra época. Entre los responsables cuentan con Asier Olaizola, un exprofesional, lo que siempre supone un punto extra para los que aprenden». Baiko ha fijado sus ojos en un par de chavales leitzarras. El futuro dirá.
El pueblo de Leitza está en fiestas y la pelota no falta en el programa. El festival de profesionales –«puesto en marcha hacia 1973 de la mano de Eskulari» según pelotazales locales– tendrá lugar este martes a las siete de la tarde compuesto por un partido de mujeres de Ados y uno de hombres de Baiko. Iturriaga es la única pelotari de casa en el cartel. Forma pareja con Naroa Agirre frente a Eneritz Arrieta y Ane Mendiburu. Sorprende la ausencia de Goiuri Zabaleta. A continuación saltarán a la cancha Artola-Albisu y Peña II-Mariezkurrena II en una combinación de altura. La alternancia de Baiko –en su día Asegarce– y Aspe fue durante años una de las señas de identidad de este festival. Julian Iparragirre recuerda que «en el Amazabal han jugado Titín, Irujo, Aimar... Y por supuesto, Bengoetxea VI y Barriola. En una época anterior levantó enorme expectación la primera vez que programaron en Leitza a Retegi II. Añadían sillas en la primera fila y habilitaban unas 500 localidades. El frontón estuvo a tope aquel día. Se quedó gente fuera sin poder entrar».
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