
«Poner en valor el trabajo de los otros hace que te esmeres más»
Tecnología con valores. ·
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La donostiarra Irisbond ayuda a mejorar la vida de mucha gente, y eso da energía a su plantillaNo hay demasiadas compañías que puedan presumir de que su trabajo, su producto o sus servicios mejoran, y mucho, la vida de los demás. En ... este caso, el término 'mejorar' se queda muy corto cuando la diferencia entre una cosa y otra es la misma que existe entre la oscuridad más absoluta y la luz del sol o entre el silencio y el aislamiento más profundos y desesperantes y la comunicación con el resto del mundo.
Eso es, precisamente, de lo que puede presumir sin sonrojarse la donostiarra Irisbond, fundada hace diez años por Eduardo Jáuregui (su actual CEO), con el apoyo del centro tecnológico Vicomtech, y cuya tecnología, basada en lo que se conoce como 'eye-tracking' o seguimiento ocular, ayuda a comunicarse a personas con enormes dificultades para hacerlo, como enfermos de ELA o afectados de parálisis cerebral o enfermedades raras.
Hoy, y después de mucho pico y pala, que más allá de la mejora tecnológica se traduce en un inmenso trabajo de zapa para que los sistemas de Salud incorporen como un derecho este tipo de comunicación y, por tanto, liciten la prestación del servicio correspondiente, la tecnología de Irisbond ha cambiado la vida a 5.000 personas.
Como acostumbra a suceder, es complicado ser profeta en tu tierra, y el grueso de ese colectivo, unos 3.000 beneficiarios, se encuentra en Estados Unidos, Europa y Sudamérica.
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Millones de euros es la facturación que prevé Irisbond para este año, en el que su plan de negocio contempla también entrar en beneficios.
Aún así, Osakidetza, como otras muchas autoridades sanitarias autonómicas en España (falta Madrid, lo que afea un poco la foto) tiene cubierta esta prestación como un derecho efectivo y pleno, en este caso desde 2023, lo que significa que en breve será más habitual que los enfermos vascos puedan acceder de manera gratuita a la tecnología Irisbond.
«Lo que hacemos, lo que conseguimos con estas personas, motiva mucho, y a parte de tener que ser una empresa rentable, algo que vamos a lograr este mismo año, queremos llegar a muchísimas personas. Ese es nuestro compromiso y nuestra obligación», señala, serio, Eduardo Jáuregui en su despacho (la empresa se ubica hoy en la Cámara de Comercio), acompañado de Patricia Narciso, responsable de Personas, y Oihane Araujo, responsable de producto.
Jáuregui, que pone en valor la «excelencia» del equipo de I+D de la compañía, conformado por una quincena de personas, explica los siguientes pasos de Irisbond, que pasan por enviar a dos personas a Boston, donde se ha abierto una filial y en donde tiene un acuerdo con el MIT, y abrir un par de vías de negocio muy interesantes: la de la Educación, pues «a estos pacientes se les acaba la posibilidad de seguir estudiando al llegar a bachiller», y la de la detección precoz de enfermedades neurológicas a través de su tecnología.
¿Y cómo funciona Irisbond de puertas para adentro? A la pregunta, directa, son Patricia Narciso y Oihane Araujo las que salen en tromba para subrayar cómo el paso de un grupo de personas de la compañía, elegidos por sus compañeros, por las instalaciones de Fabrika en el otoño de 2022 (antes lo hicieron Jáuregui y el comité de dirección) ha engrasado una organización que, afirman sonrientes, «ya era un poco así». «¡Hasta nos hemos ido a esquiar todos juntos sorteando las habitaciones!», comentan.
«No es vivir todo el día en el arcoíris, pero Fabrika nos ha dado herramientas que nos ayudan en los momentos complicados», señalan ambas, para citar entre esos activos cuestiones como la «escucha activa o la 'transfianza'», aspecto este último que traducen como una mezcla de transparencia y confianza. «Al tratar cuestiones en las que hemos fallado, por ejemplo, podemos participar todos sin sentirnos juzgados, lo que no es habitual en el tejido productivo local», afirma Narciso.
Origen. La empresa nació en 2013 en el parque de Miramon y hoy se ubica en la Cámara de Comercio.
Plantilla. Irisbond, de marcado perfil tecnológico, tiene 39 trabajadores con una edad media de 33 años.
Próximos objetivos. Tras entrar en el servicio nacional de Salud, pelea por hacer lo mismo en Educación.
Araujo, por su parte, resalta que cada tres meses el CEO comparte con toda la plantilla los grandes datos económicos y estratégicos de la compañía. «El 90% de lo que conoce el consejo», puntualiza Jáuregui. El CEO afirma que Fabrika «es mucho de sentido común», y asegura que esa 'nueva cultura' «es un proceso que no termina».
«Procuramos que en la oficina todos seamos conscientes del trabajo de todos, también en las puestas en marcha de nuestros productos, cuando se les instala nuestra tecnología a los enfermos», explican Patricia Narciso y Oihane Araujo. «Es algo que tiene un efecto potentísimo, puesto que nos permite ser conscientes de lo que hacemos. Poner en valor el trabajo de los otros hace que te esmeres más», concluyen.
«Sin caer en ningún tipo de buenismo, ser conscientes de que lo que hacemos es tan importante y cambia vidas tiene un efecto muy potente en nuestra gente, lo que dispara la fuerza de todo el colectivo», concluye Eduardo Jáuregui.
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