La historia nos fue entrando por el este, por ese camino de la costa por el que circularon romanos, gascones, peregrinos. Los restos de la calzada todavía conducen al barrio getariarra de Askizu y a su templo de San Martín, la iglesia gótica más antigua ... de Gipuzkoa, con sus ventanas geminadas del siglo XIII. La consagraron precisamente a san Martín de Tours, aquel soldado romano que dio la mitad de su capa a un vagabundo y por eso se convirtió en el santo favorito de los peregrinos. Lo llaman de Tours porque allí lo consagraron como obispo, pero este Martín era húngaro nada menos. Las peregrinaciones jacobeas fueron extendiendo una idea de Europa hasta el extremo occidental del continente, hasta el finis terrae, pero las influencias orientales ya habían impregnado la aldea de Askizu varios siglos atrás. Arqueólogos encontraron en la base del templo de San Martín unas tumbas antropomorfas excavadas en la roca, con los huesos de dos niños del siglo VI, de los que dedujeron que se alimentaban casi exclusivamente de pescado.
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Podemos imaginar a los críos en esta tierra áspera, a la que apenas sacarían algunas bellotas, castañas, manzanas, el lujo de algún huevo y un pedazo de manteca, mientras los adultos bajaban al pie de los acantilados a ver si pescaban algo. Se trata de los vestigios más antiguos de un templo y un enterramiento cristiano en Gipuzkoa. Aquí, entre las brumas del siglo VI, ya seguían las enseñanzas de un predicador de la remota Judea.
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