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¿Hace cuánto no abre usted el paraguas? Esta primavera está resultando «extraordinariamente seca» en Gipuzkoa, donde durante todo este mes de abril ... y buena parte de marzo apenas han caído cuatro gotas. Las borrascas y precipitaciones que han cruzado la península han esquivado esta vez la costa cantábrica oriental, donde solo ha llovido un día de todo este mes y como mucho podría escaparse alguna precipitación más en la recta final de la próxima semana. Aunque la falta de lluvia ha permitido a la ciudadanía aprovechar al máximo para realizar actividades al aire libre como compensación a las restricciones sanitarias, tiene otras consecuencias que han empezado a notarse ya en el embalse del Añarbe. Allí, este abril está siendo hasta ahora el segundo más seco desde que se tienen registros hace 50 años. Y aunque la situación es de «normalidad» y no es «preocupante», sus responsables sí han tomado medidas preventivas como parar una de las dos centrales hidroeléctricas de la presa, y mantener «únicamente» la otra turbina para el abastecimiento y preservar el caudal ecológico del río Añarbe.
añarbe
La delegada de Aemet en el País Vasco, Margarita Martín, pone cifras a esta primavera seca pero algo más fría de lo habitual. Durante abril, el Observatorio de Igeldo solo ha recogido 30 litros por metro cuadrado. Y todos el mismo día, el 10. «Ya se había previsto que la primavera sería seca», pero de momento es «extraordinariamente seca», indica, ya que en los primeros 20 días de abril normalmente habrían caído ya 85 litros. No obstante, no se batirá ningún récord porque el abril más seco del histórico registro de Igeldo sitúa 1982, con apenas 8,9 l/m2, el menos lluvioso en casi cien años.
En la semana que queda para terminar abril, «hay posibilidades» de que caiga alguna gota más, porque tras un arranque primaveral con temperaturas más invernales, a partir del domingo empezará a «moverse la atmósfera y se espera lluvia», avanza Martín. Este final de mes traerá también un ascenso de las temperaturas desde el fin de semana, cuando el viento sur coge el testigo al norte y el mercurio superará los 20 grados. «Hasta ahora el mes tiene una temperatura media de 10,7º, cuando el valor normal es de 11,1. Es decir, está 0,4º por debajo de lo normal debido al anticiclón europeo que ha impuesto viento fresco y seco del Nordeste», repasa la delegada de Aemet.
escasa precipitación
En la presa del Añarbe están también pendientes de la meteorología tras dos meses sin apenas precipitaciones. «Es el bimestre más seco de los últimos 50 años, con apenas 105 litros recogidos en marzo y abril, cuando el promedio es 379 l/m2», indican desde la entidad. El embalse se encuentra en este momento al 77,5% de su capacidad, con un volumen de 28,9 millones de m3, 11,5 puntos por debajo de la media de los últimos cinco años en estas fechas, y 14,5 puntos menos que en 2020, cuando se encontraba al 92%.
La situación, no obstante, está «muy lejos» del primer escenario de «prealerta» que se fija en el nuevo 'Plan de emergencia ante situaciones de sequía para el abastecimiento de la Mancomunidad del Añarbe' que la reunión de la junta aprobará el próximo 7 de mayo.
La falta de precipitación en marzo y abril (solo 30 litros del 1 al día 21) se compensa con la lluvia en enero y febrero, con registros normales. Pero, como medidas preventivas, el Añarbe ha decidido por un lado, parar la actividad de la turbina de la central Añarbe 2, cuya «actividad está supeditada a la seguridad de abastecimiento a la población», y ha rebajado al mínimo de 1.650 litros por segundo –la producción de energía puede alcanzar los 2.500 l/s– el caudal en la central hidroeléctrica Añarbe 1 para preservar el abastecimiento y el caudal ecológico.
La Diputación ha elevado a 25 años la edad mínima de corta de las especies forestales en Gipuzkoa para «conservar los activos» que aportan los bosques del territorio, «profundizando en la gestión forestal sostenible». La directora foral de Montes y Medio Rural, Arantxa Ariztimuño, explicó ayer que esta medida se aplicará a las plantaciones que se realicen a partir de su entrada en vigor y responde, junto a otras iniciativas que ya se han puesto en marcha y otras que se activarán en breve, al objetivo de seguir profundizando en un modelo de «gestión forestal sostenible». Con esta decisión, la Diputación apuesta por «anticiparse» para evitar que el hueco dejado por las plantaciones de pino afectadas por la banda marrón venga a ser cubierto masivamente por especies con un ciclo de crecimiento mucho más corto, como puede ser el eucalipto.
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