Secciones
Servicios
Destacamos
No voy a hablar del ridículo que hemos hecho los españoles no enviando un representante a la reinauguración de Notre-Dame de París. Comentaré algo ... más sutil, los cambios en la reverberación de la catedral que han producido las obras de restauración.
No hace mucho estuve en París y fui a ver Notre-Dame. A izquierda y derecha había grúas y todo estaba lleno de maquinaria y materiales de construcción. No fue una imagen agradable, pero me hizo sentir que vivía un momento importante de la historia de Europa y, sin duda, del mundo. Sé muy poco de música, pero tengo unos elementales conocimientos de acústica, pues fue una de las asignaturas que tuve que estudiar en una de mis carreras. En ella aprendí que en las catedrales funciona muy bien el sonido del órgano porque a ese instrumento la reverberación le favorece considerablemente, al igual que entorpece la comprensión de lo que dice el sacerdote desde el púlpito.
Aprendí que poner tapices cambia la acústica. Nada raro, es intuitivo; pero también me enseñaron que poner jarrones con boca muy ancha la transformaba fuertemente. Eso ya no es tan intuitivo. En Notre-Dame han intentado mantener la acústica, pero han limpiado las paredes, han desaparecido tapices, y, sobre todo, han cambiado el techo… ¿Conserva Notre-Dame su misma acústica? Un primer informe de la universidad de la Sorbona nos dice que incluso ha aumentado la reverberación. Iré y escucharé.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Los libros vuelven a la Biblioteca Municipal de Santander
El Diario Montañés
La chica a la que despidieron cuatro veces en el primer mes de contrato
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.