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Julen, a la derecha, alza el brazo de Mikel, en el autobús de las 'colonias' de Uliazpi.

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Julen, a la derecha, alza el brazo de Mikel, en el autobús de las 'colonias' de Uliazpi. Lobo Altuna
Campamento de verano.

«¡También nos vamos de colonias!»

Adultos con discapacidad intelectual de Gipuzkoa disfrutan de estancias en los campamentos de verano de Uliazpi

Aiende S. Jiménez

San Sebastián

Sábado, 24 de agosto 2024, 02:00

Karmele se ha despertado especialmente contenta esta mañana. Es el último día de colonias y van a hacer un plan muy especial: un pícnic en Igeldo, donde ella vive. «Hoy soy anfitriona, yo os indico cómo llegar hasta allí», les dice a sus compañeros. Con ellos ha pasado los últimos diez días haciendo todo tipo de actividades: montar a caballo, piscina, visita al Museo de la Ciencia, talleres de música... «Pero lo que más me gustó fue ir a ver los fuegos artificiales» desde el Palacio de Miramar. «Fueron superbonitos». Es la primera vez que pasa las vacaciones de verano en Uliazpi, y asegura que «repetiría», como el resto de amigos que ha hecho estos días. Son siete de las 21 personas con discapacidad intelectual que residen en Gipuzkoa y que este año han recurrido a este servicio que ofrece la Diputación, en tres turnos de diez días durante el mes de agosto. Julen,a la derecha, alza el

Julen, Mikel y Jon están viendo vídeos en el ordenador, ya preparados para salir. «Chicos, ¡nos vamos!», anuncian Maite y Amaia, sus cuidadoras. Sin perder tiempo, todos se dirigen hacia la furgoneta que les lleva a todas partes. Markel, Idoia y Arantxa ya se han montado, y arrancan, dejando atrás el centro de Ategorrieta, en Donostia, donde se alojan durante las colonias.

Las frases

«La experiencia es muy positiva para ellos y para sus familias. Salen mucho y hacen planes, como todos en verano»

Víctor Larrinaga

Responsable de Uliazpi

Cuando llegan a Igeldo buscan un buen sitio donde poder sentarse y preparar la comida. Hay hambre y enseguida atacan a la ensalada de pasta que tienen para comer. Ya con el estómago lleno, y después de algunas bromas que provocan las risas de todos, llega la hora de las fotos. Van a salir en el periódico, «¡qué ilusión!», pero además de posar, todos quieren sacar alguna de las instantáneas. Se fotografían entre ellos y juegan con el temporizador. ¡Hasta convencen al fotógrafo de DV y acaba saliendo en la foto!

«Nos lo pasamos muy bien», asegura Julen ya de vuelta de la excursión. Es el más alto del grupo, «juego a baloncesto», aclara, y presume de ser «muy fotogénico». En estas vacaciones –«sí, ¡nosotros también nos vamos de colonias!», dice–, ha montado a caballo «y aunque era mi primera vez, el animal se portó muy bien», aunque reconoce que le daba vergüenza cantar en las clases de música. Para eso ya estaba Mikel, animador del grupo y al que le encanta cantar y bailar, por lo que no tiene reparos en coger el micrófono. «¿Te lo has pasado bien, Mikel?». La respuesta, acompañada de una enorme sonrisa, es clara. «¡SÍ!».

Las frases

«En agosto hay mucha demanda y está dirigido a personas adultas con discapacidad intelectual con más necesidades»

Elena Chavarri

Reponsable del programa

Este joven errenteriarra ha disfrutado mucho de la piscina, ya que nada habitualmente con su equipo, pero también lo ha hecho Karmele, «yo nado a braza, así», aclara mostrando su técnica. Actividades en las que disfrutan pasando unos días fuera de casa. Es lo que se conoce como respiros, pensados principalmente para las familias de estas personas, pero que también agradecen los usuarios, tal y como reconocen desde Uliazpi. «La experiencia es muy positiva para ambas partes. Salen mucho, hacen planes, como todos en verano, y para ellos es un disfrute. Cuando sus familias les recogen, siempre nos dicen: ya se le nota en la cara que lo ha pasado bien. Y es muy satisfactorio», asegura Víctor Larrinaga, responsable de Uliazpi, quien explica que el servicio «prioriza a aquellas personas que por sus circunstancias no pueden ir a otras colonias de Atzegi, Gautena u otros recursos». Elena Chavarri, responsable del programa de estancias temporales, asegura que hay «mucha demanda, y está dirigido a toda la población adulta con discapacidad intelectual de Gipuzkoa, principalmente a aquellos con más necesidades».

Cuando vuelven a su 'casa', algunos se reúnen en el salón, donde se reúnen para ver películas juntos. Por la tarde volverán a salir para tomar la merienda, «un mosto o un café», pide Julen. No hay tiempo para aburrirse, con ellos, eso es imposible.

Un servicio de respiro que funciona durante todo el año

Los programas de respiro de verano para personas con discapacidad intelectual de Uliazpi surgieron en 1995, pero pronto la demanda fue creciendo y vieron necesario crear un servicio durante todo el año. Eso es Ulialdi, un servicio de estancias temporales que cuenta con seis plazas. «Puede surgir cualquier circunstancia, que un familiar se ponga enfermo o tenga una operación y no pueda hacerse cargo, que no tengan en casa a nadie referente, y que recurran al servicio», explica Víctor Larrinaga. Ubicado en el centro que la entidad Uliazpi tiene en Ategorrieta (Donostia), cuentan con personal cualificado, médico y de enfermería, y la duración de las estancias se adecúa a las necesidades de cada persona.

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