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AYAR SALAZAR
errenteria.
Domingo, 22 de marzo 2020, 00:15
Eli Etxabeguren (Errenteria, 1993) es una jóven investigadora feminista que acaba de ganar el premio Mariasun Landa en la categoría 'Mirada femenina' por su escrito titulado 'Iraganeko aztarna presentea' (La huella presente del pasado) sobre Marijose Molina. En esta entrevista nos cuenta más sobre esta mujer y su importancia para el movimiento feminista de Errenteria
–¿Cómo llega a esta mujer, Marijose Molina? ¿La conoció en vida?
–Sí, la conocí, fue hace cuatro años, yo estaba trabajando en la tesina del máster, me encontré con ella y con las mujeres de Memorandra, un proyecto de mujeres activistas que trabajaban la investigación militante para recuperar la memoria feminista de Orereta. Me ofrecieron trabajar con ellas y así poder investigar sobre unas violaciones que hubo a lo largo de seis meses entre 1979-1980 de manos de parapoliciales en Orereta y otros pueblos cercanos como Irun o Donostia. Así empece a trabajar en recuperar historias de vida de mujeres organizadas en el movimiento feminista de aquella época. Trabajamos juntas en el proyecto Memorandra desde entonces, hasta que desgraciadamente falleció.
– ¿Por qué es importante la figura de Marijose en Errenteria?
–Marijose fue una mujer implicada en toda lucha contra cualquier injusticia. Una mujer que además de trabajar toda su vida en cambiar la sociedad, vivió en sus propias carnes el exilio en la época de Franco. Yo la conocí como una activista feminista, no solo en el movimiento feminista en las calles, comenzando como militante de EMK (euskadiko mugimendu komunista) y fundando después el Grupo de Mujeres de Errenteria a finales de los 70, sino también como pionera en trabajar la coeducación, el lenguaje y educación no sexista como profesora en Zamalbide.
–Pero no todo fue una lucha desde el feminismo...
–Fue una figura importante en muchos cambios políticos y sociales del pueblo: en 2011 creó el grupo Laicidad, fue activista internacionalista en Palestina, Sahara, Salvador y Honduras, siempre llevó consigo el lema de 'No a la guerra'. Si toda su vida la pasó revolucionando las conciencias y las calles, no fue menos el día que le diagnosticaron un cáncer terminal. El último año de su vida se unió a la asociación en Defensa por una Muerte Digna. Falleció rodeada de una familia que cuidó y quiso con todas sus fuerzas y toda una red de personas con las que compartió una vida de activismo y ansias de una revolución social y política estructural. Una mujer valiente, fuerte e incansable que ha dejado una huella en Orereta y en las nuevas generaciones. Una mujer que abrió una esperanza de cambio.
–Como dice en su texto, Marijose fue «como una ráfaga de viento preparada para cambiar todo de arriba abajo».
–Definitivamente, fue una mujer que dio comienzo a un cambio de pensamiento tanto político como social, y en una última fase de su vida se dedicó a recuperar toda esta memoria feminista con el proyecto Memorandra. Un proyecto en el que las propias protagonistas recuperarían sus memorias, nadie lo haría por ellas, reescribir la historia.
–¿Qué le ha aportado personalmente el haber estudiado la vida de esta mujer?
–Para mí supuso un cambio personal enorme. Me hizo ver el mundo de otra manera, la importancia de las relaciones intergeneracionales, el descubrir que el trabajo de recuperar la historia de las mujeres supone un cambio en la subjetividad de las identidades del presente. Conocer el pasado crea cambios en el presente y abre horizontes para poder crear un futuro mejor. Me hizo entender la importancia de recoger historias de mujeres, de colectivos feministas, eliminadas de la historia. Tener claro que nadie lo hará por nosotras, está en nuestras manos poder reescribir la historia. Y esa es una de las mayores aportaciones que Marijose me hizo, comprender la vida de manera diferente, conocer el pasado para poder dar pasos en el presente y dirigirlos hacia un futuro feminista.
–¿Qué supuso ganar por segunda vez el Premio Mariasun Landa?
–Fue una alegría enorme. Para mí, ganar estos premios no es un premio personal, tengo muy claro, que mi objetivo al presentar y redactar estos trabajos es hacer un trabajo de puente entre las vidas y mujeres y el guardarlos en la memoria histórica del pueblo. El premio no es para mí, no lo siento mío, lo siento nuestro. Es un premio para las mujeres sobre las que escribo, yo solo recojo sus historias y les doy un sitio en la memoria. Ese es mi premio, hacer posible y aportar mi granito de arena en una reconstrucción de la historia. Doy gracias a todas las mujeres de Memorandra que me acompañan en estos viajes de investigación, sin ellas, sin las protagonistas, no podría llegar a ganar ninguno de los premios. Por eso agradezco al consejo de Igualdad de Orereta haber premiado dos años consecutivos mis trabajos, de esta manera hemos podido homenajear tanto al Grupo de Mujeres de Errenteria como a Marijose, nombres que quedarán guardados en la memoria histórica de este pueblo. El premio es para todas ellas.
–¿Quiere compartir algún mensaje en estos días en que el mundo vive un confinamiento nunca antes visto?
–Creo que el mensaje más importante nos lo están dando las trabajadoras médicas, limpiadoras, reponedoras y cajeras de los supermercados, las transportistas y todas las personas que están demostrando un nivel de dignidad y humanidad enorme. Cosa que no veo en el resto de la sociedad. Creo que tenemos que concienciarnos más ante la situación que estamos viviendo, aprovechar que el mundo se para, y creo que necesitaba parar, para analizar para qué y cómo vivíamos y si es así como vemos nuestras vidas en un futuro. Se ha abierto una oportunidad para poder poner el foco en los cuidados, en poner las vidas en el centro y actuar y cambiar el mundo desde aquí. Quedémonos en casa y reflexionemos sobre todo ello, cuidemos de las personas más vulnerables, trabajemos la empatía y comencemos a crear redes comunitarias para ayudarnos. Es el momento de poder cambiar y demostrar que las cosas pueden ser de otra manera, no dejemos escapar esta oportunidad para un cambio radical en nuestras vidas.
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