Había que decirlo. Que pedirlo. ¿Y para qué? Un Plan Nacional del Agua ha pedido Feijóo. No va a colar, aunque no le llame Plan ... Hidrológico Nacional, como el que derogó Zapatero. Pide que se olviden los «planteamientos ideológicos maximalistas». Porque cualquiera sabe que el Plan Hidrológico era un asunto político. Agua para todos. Una cosa de derechas (de Aznar) que un Gobierno de izquierdas tenía que liquidar. No va de trasvases sino de un plan, aceptando que las riadas, aunque «se producen pocas veces, ya son hechos incontestables».

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¿Ya son hechos incontestables?¿Ya? Una novedad, tú. Ha salido el secretario de Estado de Medio Ambiente: «el Consejo Nacional del Agua, mal que le pese a alguno, en 2022 respaldó por amplísima mayoría la planificación hidrológica en vigor». Lo de Feijóo parece un comentario oportunista poscatástrofe, pero ese «mal que le pese a alguno» da idea de la posibilidad de acuerdos. Sobre todo en lo importante.

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