

Secciones
Servicios
Destacamos
El alcalde, Eneko Goia, hizo ayer en Teledonosti un repaso de la actualidad municipal y entre los titulares que dejó figura el compromiso del gobierno ... municipal con la peatonalización de la calle Garibay en la presente legislatura. «Seguimos teniendo el problema del aparcamiento para motos y para residentes, pero sí, tenemos la intención de continuar con este proyecto», afirmó el regidor.
La entrevista fue realizada por Juan Mari Mañero en el programa 'Gipuzkoa a diario' de Teledonosti y en la misma el responsable municipal anunció el cierre antes de fin de año de la calle San Martín al tráfico privado por las obras del Metro, un asunto tratado hoy ampliamente en la sección Al Día de DV.
Uno de los asuntos que planteó el entrevistado fue la peatonalización de la calle Garibay, sobre cuya conveniencia la Sociedad de Fomento realizó un sondeo en la pasada legislatura para conocer la opinión de vecinos y comerciantes. El 60% de los residentes y el 93% de los comerciantes apoyaron la idea y ahora había que saber si el nuevo gobierno municipal surgido de las elecciones tiene intención de impulsar la intervención. Goia reconoció que «está entre nuestras previsiones», si bien aún no está claro cómo se resolverá la disminución de plazas de aparcamiento para residentes y motos. El alcalde dio a entender que los Presupuestos 2020 incorporarán partidas económicas para llevar a cabo la peatonalización.
También fue interrogado sobre la proliferación de grafitis en la ciudad. Explicó que el problema no es de ahora y aseguró que la Guardia Municipal actúa contra estos «comportamientos incívicos», aunque el reproche penal se queda como mucho en una sanción. Al hilo de este asunto, se trató el problema del ascensor de Morlans, que ha sufrido numerosos parones por las acciones vandálicas de los grafiteros cuya presencia en la vía detiene automáticamente el mecanismo del elevador. El alcalde señaló que se trabaja en «reforzar el vallado y el muro» de este funicular, pero sobre todo hizo una apelación a «la conciencia ciudadana» para preservar unas instalaciones que «nos benefician a todos», sobre todo a quienes tienen problemas de movilidad.
Respecto a algunas críticas que ha suscitado la reciente peatonalización de la calle Carquizano de Gros, matizó que esta actuación, como en su día fue la de la calle Matía los domingos, es una intervención «provisional», que estará en observación un año y, en función de cómo funcione y de lo que opinen los vecinos, se mantendrá o revertirá a la situación anterior.
Respecto al sistema de elección del Tambor de Oro, explicó que la Junta de Portavoces del Ayuntamiento se ha dado un tiempo de reflexión para ver si es necesario realizar alguna modificación en el procedimiento y explicó que intentará «que lo que se decida sea con el nivel de consenso más amplio posible» para que el galardonado de cada año «no sea objeto de polémica».
Sobre la polémica suscitada por progenitores de algunos tamborreros que estarían dispuestos a acudir a la vía judicial para que se les reconozca el derecho a variar el orden tradicional en el que desfilan los colegios en la Tamborrada Infantil, se ofreció a seguir mediando entre los partidarios de las dos posiciones para encontrar una solución. «Es una cuestión de organización, no de derechos. Y el año pasado en la Comisión de las Tamborradas se votó y se acordó no tocar este tema en 5 años. Creo que el debate no debería salir de este ámbito. Acudir a la vía judicial no va a ayudar; enconará la posibilidad de llegar a una solución acordada».
La entrevista no pasó por alto el asunto del estado y uso futuro del edificio Bellas Artes. Goia rechazó, como denunció hace unos días la oposición en bloque, que el gobierno municipal esté ocultando informes sobre la situación en la que se encuentra el edificio, y defendió que «los técnicos deben tener un margen (de tiempo) para trabajar los temas». Aseguró que la oposición será informada de todo lo relativo al estado de este inmueble, aunque el meollo de la cuestión -el uso futuro del edificio y el proyecto que permita la actividad- es algo más complejo. «Y en este tema las posiciones maximalistas no ayudan a encontrar una salida». Advirtió que hay que analizar las consecuencias que pueden suponer algunas decisiones y recordó que el Jai Alai de Madrid fue expropiado por el Ayuntamiento por 7,3 millones, pero luego el Tribunal Supremo exigió a la administración municipal desembolsar 23 millones más. «Y no saben qué hacer con él», remachó.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La juzgan por lucrarse de otra marca y vender cocinas de peor calidad
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.