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Los dos obeliscos de la margen derecha lucen su aspecto definitivo. REPORTAJE FOTOGRÁFICO: LOBO ALTUNA
El puente María Cristina, listo el 1 de febrero

El puente María Cristina, listo el 1 de febrero

Dentro de tres semanas los cuatro obeliscos lucirán sin andamios tras la obra de rehabilitación acometida

Aingeru Munguía

San Sebastián

Miércoles, 8 de enero 2020, 06:52

La obra de restauración del puente María Cristina llega a su fin. Han sido ocho meses de intenso y minucioso trabajo de recuperación de su imagen original, que concluirán el día 31. Las obras se han alargado un mes más de lo previsto por las afecciones provocadas por los temporales y ahora entran en su recta final con la obligación de retirar los andamios del último obelisco a finales de mes.

La razón de este plazo improrrogable es que el 1 de febrero comienza el cierre al tráfico de la calle San Martín para los vehículos particulares, lo que exige eliminar todo obstáculo del paseo Bizkaia, única vía alternativa para llegar al Centro y Parte Vieja desde el sur y oeste de la ciudad a partir de esa fecha. Uno de los cuatro obeliscos del puente María Cristina aún se mantiene envuelto en un aparatoso andamio, que 'muerde' una parte del carril derecho del paseo Bizkaia. Por ello, los restauradores van a apretar en las próximas semanas para no incurrir en nuevos retrasos. La concejala de Proyectos Urbanos, Marisol Garmendia (PSE), se mostró confiada en que la obra acabe para el 31 de enero. «Con buen tiempo podremos recuperar el tiempo perdido. Además de en el cuarto obelisco, se avanza en la restauración de los vanos del puente y en la colocación de la iluminación ornamental», explicó la responsable municipal.

La obra de rehabilitación se adjudicó el pasado mes de abril a la empresa Artyco, una firma con un dilatado historial de actuaciones en conjuntos monumentales.

Garmendia (PSE): «El mal tiempo nos ha retrasado unas semanas, pero la obra entra en la recta final»

El tercer puente de San Sebastián fue inaugurado el 20 de enero de 1905 para conectar una ciudad en plena expansión con la estación ferroviaria, puesta en funcionamiento cuatro décadas antes. Los trabajos que se han desarrollado en los últimos meses no han tratado de recuperar la imagen que el puente mostraba cuando se inauguró, sino la de tres años después (1908), cuando se subsanaron algunas deficiencias. Inicialmente el puente tenía color ocre y con el objeto de disimular ciertas manchas o diferencias de tono que presentaba la piedra artificial con la que fue construido se optó por policromarlo en blanco. Para lograr un contraste estético apropiado, se doraron los capiteles, las panoplias de los escudos y las estatuas. Este es el aspecto que presenta hoy el 'nuevo' María Cristina, que ya muestran los restaurados obeliscos.

Las actuaciones principales llevadas a cabo han consistido en la limpieza de sales, polvo, suciedad y excrementos de aves acumulados con el paso del tiempo; la retirada de la colonización vegetal existente en numerosos puntos; y la reparación de los daños provocados por el agua. También se han saneado fisuras y grietas, se ha aplicado un «tratamiento biocida» a diferentes partes, y se han repintado las superficies.

Imagen principal - El puente María Cristina, listo el 1 de febrero
Imagen secundaria 1 - El puente María Cristina, listo el 1 de febrero
Imagen secundaria 2 - El puente María Cristina, listo el 1 de febrero

Las condiciones en las que han tenido que trabajar los 15 restauradores no han sido sencillas, sobre todo en las partes altas de los obeliscos, las más expuestas al viento, y en las base de las pilas del puente, donde las mareas y los temporales han afectado a los andamios.

Los trabajos han llegado a las barandillas, los apoyos en el río y los arcos, que fueron muy alterados por la casi completa reconstrucción estructural a la que fue sometido el puente María Cristina en 1984. También se han limpiado y recuperado los basamentos de las cuatro principales farolas, realizados por el maestro escultor Mariano Benlliure, y la pintura en aguas del fondo cerámico que hay tras las nereidas, un trabajo original de Daniel Zuloaga que desapareció con la sobras acometidas en los años 80. La rehabilitación ha tenido un coste de 605.962 euros.

Obra de la pasante

Mientras los trabajos en el puente entran en su recta final, los de la pasante ferroviaria se han retomado en el centro de la ciudad, tras dos semanas y media de parón por las Navidades. Los comerciantes han tenido un respiro desde Santo Tomás hasta el día de Reyes. Los vallados se retiraron, se taparon las zanjas y el movimiento de la maquinaria se paró en la zona más comercial de la ciudad. Pero la calma finalizó ayer con el reinicio de las obras. El encuentro de Loiola con el Buen Pastor se ha vuelto a vallar para impedir el paso de peatones y las excavadoras han retomado los trabajos tanto en esta zona como en la calle Easo (en el encuentro con la calle Zubieta), la zona cero de las perforaciones. A partir del 1 de febrero, los turismos deberán buscar una alternativa a la calle San Martín y a partir de julio todo el tráfico se verá afectado -incluidas las motos y el transporte público- por el corte total de esta arteria durante un año.

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