PPLL
Martes, 25 de septiembre 2012, 03:42
Publicidad
Hace unos días, ya adelantó a un compañero de trabajo su intención de encaramarse a la grúa. «No le hice mucho caso. Lo está pasando mal y no anda bien». Apuntaban otros conocidos suyos que desde el mes de mayo había cometido tres intentos de suicidio «siempre igual. Quería asfixiarse en el coche con el monóxido de carbono del escape. La primera vez le encontró uno que trabaja con él. Estaba dentro del coche con el montaje preparado pero el motor estaba apagado».
El propietario de un bar que frecuentaba Miguel comentó ayer que «me cuenta todo lo que le pasa. Ayer (por el domingo) estuvo en el bar y mantuvo una conversación que por el tono parecía de despedida».
Suscríbete los 2 primeros meses gratis
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
Los libros vuelven a la Biblioteca Municipal de Santander
El Diario Montañés
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.