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Domingo, 2 de febrero 2020
Los cítricos son un tesoro gastronómico y proceden en numerosas ocasiones del continente asiático. Dan mucho juego en la cocina como aderezo, aliño, complemento o ingrediente de un plato. O incluso para tomar en infusión, en zumo, en batido o crudos. Dentro del grupo de los cítricos, los hay más comunes en el mercado como son la naranja, el limón, la lima, la mandarina o el pomelo.
Otros cítricos menos popularizados, pero de lo que ya hemos hablado en esta sección, son el yuzu o la bergamota. También existen variedades aún más raras y exclusivas, muy aconsejables para probar y usar en la cocina:
¿Y por qué se dice que es 'express'? Porque el kumquat, también conocido como naranja china, se puede disfrutar de un solo bocado, sin tener que pelarlo. Es tan pequeño que cabe en la boca. Se puede consumir crudo, pero sobre todo se ha convertido en el ingrediente perfecto para cócteles o mermeladas. Y en cocina, para platos que contienen carne de ave.
La cidra es el alimento que dio nombre al grupo de los cítricos. Tiene muy poca pulpa, es poco apetecible y presenta muchas dificultades para comerse en crudo. Lo que se aprecia en la cocina es el aroma que desprende su corteza. Se utiliza en zumos, bebidas tónicas y gaseosas, y en platos y postres tanto dulces como salados.
Su nombre lo justifica su forma alargada, similar a la del dedo de una mano. En el mercado, el precio de una ración de lima dedo de 250 gramos puede rozar los 40 euros, un precio muy inusual para un cítrico. Y es que su pulpa, formada por cientos de esferas de colores, proporciona aromas y niveles de acidez distintos. Todas ellas explotan con toda su frescura en la boca, generando una sensación única.
Una de las variedades más peculiares de la naranja es la sanguina o naranja roja. Y es que a pesar de su color exterior naranja, por dentro es de un rojo oscuro que la hace única en su especie. Aunque se agrupa dentro de la familia de la naranja, su sabor recuerda más bien a la frambuesa. Es decir, posee un sabor más ácido que la naranja común, y de ella se obtienen deliciosos zumos, mermeladas y postres.
El naranjo moruno es muy popular en Italia y debe su fama a una bebida muy refrescante conocida como Chinotto. Su fuerte amargor impide degustarla en crudo, pero se obtiene un gran resultado si se bebe con burbujas. Además, es un gran digestivo, y desde hace años se comercializa como infusión.
Las frutas cítricas son aquellas que un alto contenido de ácido cítrico, que es el causante del sabor amargo de estas frutas. Además de las 5 frutas que hemos visto existe una gran variedad de cítricos en el mercado, además de estos alimentos ácidos existen otros a los que se denomina semi ácidos. Las frutas semi-ácidas disponen de una cantidad menor de ácido cítrico en su composición comparando con las ácidas, y son menos dañinas en personas que tengan prolemas de gastritis.
CaquiManzana verde
Maracuyá
Guayaba
Pera
Carambola
Uva pasa
¿Sabes cuál es la temporada de los cítricos? En general, la mayoría de las variedades de cítricos maduran a fines del invierno y principios de la primavera y aunque podamos encontrarlos en los supermercados a lo largo de todo el año, los cítricos están en su mejor momento durante el mes de enero. Así, con la llegada del nuevo año, los amantes de estas frutas podrán disfrutar de unos excelentes limones, pomelos, naranjas, mandarinas, etc.
En cuanto a las propiedades nutricionales, si algo tienen en común las frutas cítricas es su riqueza en vitamina C, lo que les otorga unas excelentes propiedades antioxidantes. Además, son excelentes aliadas para la reducción del ácido úrico y del colesterol, evitando el desarrollo de enfermedades crónicas y cancerígenas.
El cítrico por excelencia en nuestros hogares es la naranja, una fruta de producción típica en el Mediterráneo y de las que existe una amplia variedad. Es especialmente destacable su gran aporte de fibra. Junto a la naranja, pero con mayor cantidad de azúcar y menos de vitamina C, tenemos la mandarina, que destaca por su alta proporción de agua y su riqueza en vitamina A y en ciertos minerales como el magnesio y el calcio.
Por su parte, el limón y la lima son con gran probabilidad las frutas con mayor limitación de uso culinario, pues, además de no ser habitual su consumo en fresco, en la cocina puede servir para aromatizar platos, elaborar helados y sorbetes o como aderezo de ensaladas, marinados, etc. Lo mismo ocurre con el pomelo que, debido al amargor de su sabor, pocos saben sacarle partido en la cocina.
Los cítricos suelen utilizarse para realizar marinados y carpaccios, así como postres y recetas dulces como la clásica tarta de limón. Pero, se puede ir más allá con recetas nada habituales, pero sorprendentes.
Estas frutas casan muy bien en ensaladas, acompañando a ingredientes ahumados, como el salmón, y a frutos secos. Además, también son muy válidas para la preparación de salsas a base de cítricos, un acompañamiento ideal a platos principales con base de merluza o pato.
Entre los cítricos más comunes en nuestra nevera estarían el limón o la lima. En ambos casos, los detalles a tener en cuenta son los mismos si queremos escoger un ejemplar cítrico en su perfecto punto de maduración y estado. Obviamente, lo primero a tener en cuenta es que no presenten formas irregulares y golpes generados en su manipulación y traslado. Descartados ya los ejemplares que presenten esos defectos, se deben escoger los ejemplares que resulten pesados comparados con el tamaño, es decir, lo mejor en ese momento es cogerlos y si pesan más de lo que creíamos a simple vista, ya es una buena señal. En cuanto a su apariencia, la piel tiene que ser lisa, tersa y brillante. En el caso del limón, deberá tener un color amarillo intenso y en el caso de la lima, un tono verde, también intenso. Si al cogerlas notamos que el cítrico está blando, es mejor escoger otro ejemplar y desechar este. Y lo mismo si parece estar seco, ya que por dentro también lo estará.
Y si queremos escoger el cítrico estrella de todas las casas, sobre todo las de Valencia, deberemos prestar atención. El primer truco para escoger una buena naranja es guiarse también por la pista del peso. Si pesa más de lo que aparenta, querrá decir que su interior resultará jugoso y sabroso. Tras desechar aquellas que muestren golpes o rozaduras, otro truco es darles unos pequeños toquecitos y si suena a hueco, renunciar a esas piezas de fruta.
En cuanto a las mandarinas, hay varias formas de escoger las que mejor estén. Al coger este cítrico podremos comprobar al tacto si la cáscara está pegada a los gajos, indicativo de que la mandarina estará rica. Además, una piel blanda y lisa también indicará que están en su punto.
El olfato también nos puede ayudar, ya que al escoger este cítrico un truco es optar por aquellas unidades que desprendan un aroma intenso y dulce.
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