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Sillas y mesas apiladas en un bar cerrado en Tolosa. Tan solo la hostelería y el comercio aglutinan a unos 150.000 trabajadores en Euskadi. ROYO
El cese de actividades fijado en el decreto afecta a uno de cada cuatro trabajadores vascos

El cese de actividades fijado en el decreto afecta a uno de cada cuatro trabajadores vascos

Confebask cuantifica en 225.000 personas el impacto sobre el empleo tan solo en aquellos sectores que se han visto obligados directamentea bajar la persiana

Lunes, 16 de marzo 2020

Decenas de miles de trabajadores vascos se verán afectados en los próximos días por los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs) que se presentarán en Euskadi como consecuencia del coronavirus. Tan solo hasta el viernes, antes incluso de que se decretara el cierre de bares, restaurantes y comercios, excepto los de alimentación, ya se habían presentado ante el Departamento de Trabajo del Gobierno Vasco, 20 ERTEs, que afectaban a 2.200 personas.

Pero esta es una cifra que se va a quedar muy pequeña en los próximos días, ya que tan solo el cierre de los establecimientos fijados por el decreto -turismo, centros educativos y de actividades, comercio, restauración...- afectará al 18% del PIB y al 24% del empleo, según indicó este lunes por la tarde Confebask en una nota. Pero a ellos se añadirán en los próximos días los de algunas empresas que ya están empezando a parar la actividad -algunas tan significativas como Mercedes, Michelin, CAF o Irizar-, lo que hará que se incremente de forma considerable la cifra de afectados por ERTEs. Y sin tener en cuenta el efecto cascada que producirá sobre su cadena de proveedores. Solo en el caso de Mercedes se estima que el impacto se amplificará hasta 30.000 trabajadores, por el empleo indirecto que genera. De hecho, la patronal vasca señala que la práctica totalidad de las empresas vascas están afectadas en mayor o menor medida por la crisis sanitaria.

Avalancha de ERTEs

Durante este lunes el Gobierno Vasco no actualizó los datos de ERTEs presentados, pero las asesorías jurídicas y laborales consultadas por este medio -ATE asesores y Sayma consultores- estaban desbordadas por las numerosas consultas que les llegaban tanto de empresas como de autónomos y comerciantes.

Tras aconsejarles echar mano en primer lugar y siempre que sea posible de aquellas medidas de flexibilidad horaria, bolsas horarias o teletrabajo, recomendaciones que también realizan Confebask y sus asociadas, les indican que en caso de cese de actividad o reducción drástica de producción, cabe la opción de presentar un ERTE por causa de fuerza mayor. Una medida que tiene efectos retroactivos, a diferencia de los otros ERTEs, como los que se presentan por causas objetivas. Pero así como en aquellos casos en los que el cese de la actividad viene establecido por el Real Decreto de Alarma Sanitaria, como bares, restaurantes o comercios, no hay dudas legales de que se podrá argumentar la causa de fuerza mayor, los expertos destacan que en el resto no está tan claro. Por ello, tanto los afectados como los sindicatos, asociaciones empresariales y expertos esperan a las medidas que pueda adoptar hoy el Consejo de Ministros para agilizar los trámites de presentación de ERTEs, esclarecer las casuísticas, mejorar las prestaciones previstas en la actualidad suavizando las condiciones o retrasar o suspender el pago de cotizaciones sociales.

ELA y LAB exigieron la paralización de todas las actividades no esenciales y al igual que el resto de centrales vascas reclamaron que se implanten prestaciones económicas extraordinarias para paliar las consecuencias de estas medidas: cobertura del 100% de la base de cotización para todos los afectados, así como para los desempleados.

En el caso de que se produzcan ERTEs, el sindicato nacionalista señala que estos deben ser siempre negociados y con un plazo tasado, sin dar carta blanca a las empresas para un uso injustificado. Desde CC OO de Euskadi recuerdan que esta situación no es de despido de trabajadores, sino coyuntural, por lo que tan solo se justifica la aplicación de un ERTE en aquellas empresas que suspendan de forma temporal su actividad. Y advierte de que precisamente son aquellas empresas donde no hay representación sindical las más afectadas por el Decreto del Gobierno. La central reclama que se respeten los derechos de los trabajadores. UGT Euskadi también considera que el mayor problema se genera en las micropymes, que tienen menos capacidad de hacer frente a esta situación que las grandes compañías.

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